Los costes energéticos pondrán a prueba a Turquía

El hecho de que los precios de la energía se mantuvieran bajos durante la primera mitad del año dio un respiro a Turquía, pero las expectativas de un aumento en los precios del petróleo incrementarán la factura de las importaciones energéticas del país.

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Se prevé que la factura de las importaciones energéticas de Turquía se sitúe en torno a los 71.000 millones de dólares a finales de este año. Sin embargo, las decisiones de Arabia Saudí y Rusia, los dos mayores exportadores, de realizar recortes adicionales en la producción, junto con las expectativas de que el precio del barril de petróleo Brent supere los 100 dólares, podrían disparar la factura energética de Turquía.

SUPERÓ LOS 96.000 MILLONES DE DÓLARES

Según la información contenida en el Programa a Medio Plazo (OVP, por sus siglas en turco), las sanciones impuestas a Rusia tras la guerra entre Rusia y Ucrania provocaron el año pasado un aumento de los precios de las materias primas, lo que llevó las importaciones energéticas de Turquía a niveles históricos de 96.500 millones de dólares. Este año, debido al aumento de las reservas de gas en Europa y al impacto de una demanda débil en China, inferior a lo esperado, los precios de la energía han retrocedido significativamente respecto a los niveles del año pasado, y las importaciones energéticas de Turquía en el periodo enero-julio se situaron en 41.000 millones de dólares, un 26,2% menos que en el mismo periodo del año anterior. En paralelo, se estima que las importaciones energéticas caerán a 71.000 millones de dólares, un 26,4% menos que el año pasado. No obstante, las previsiones del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, que apuntan a que el petróleo podría alcanzar los 107 dólares en 2024, indican que los costes energéticos podrían presionar a Turquía en los próximos dos años.

A menos que se produzca un cambio significativo en los precios de la energía, será necesario realizar pagos de 77.300 millones de dólares por importaciones energéticas en 2024 y de 76.300 millones de dólares en 2025. De hecho, en el OVP se prevé que el precio medio anual del barril de crudo tipo Brent, que fue de 100,8 dólares el año pasado, sea de 82,3 dólares en 2023, 86,7 dólares en 2024 y 85,9 dólares en 2025.

OBJETIVO DE REDUCIR LA DEPENDENCIA EXTERIOR

El OVP anunciado la semana pasada también incluye objetivos destinados a reducir la dependencia energética del exterior. Según estos, se acelerarán las actividades de exploración y producción de petróleo y gas natural. Se evaluarán los campos de producción en el extranjero donde la TPAO opera en asociación con diferentes entidades, así como los campos con potencial de suministro. Se aumentarán las capacidades de almacenamiento y regasificación de las instalaciones de almacenamiento de gas natural. Se establecerá una planta que producirá utilizando el gas de Sakarya como insumo.