Marca de ropa femenina de fama mundial se declara en quiebra
La cadena de moda británica Quiz, que atraviesa dificultades debido al aumento de los costes y a las débiles ventas, se prepara para solicitar de nuevo la protección por quiebra. Este proceso podría dejar a cerca de mil empleados en riesgo de perder su empleo.
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La contracción económica y las difíciles condiciones en el sector minorista han llevado a Quiz, una de las marcas de ropa femenina más populares del Reino Unido, a una encrucijada crítica. La "notificación de intención de nombrar administradores" presentada por la empresa ante el tribunal indica que la marca busca protección por quiebra. Los expertos señalan que este movimiento es un punto de inflexión que podría iniciar formalmente el proceso de insolvencia para Quiz.
Quiz mantiene sus operaciones con cerca de 40 tiendas en el país, principalmente en Londres y Manchester. Los responsables de la empresa subrayaron que, si se inicia el proceso de quiebra, unos 1000 empleados se verán afectados directamente. El hecho de no alcanzar las cifras de ventas esperadas, especialmente durante la temporada navideña, ha complicado aún más el panorama económico de la compañía. La dirección admite que las recientes pérdidas en las ventas han aumentado la presión financiera.
Los documentos presentados ante el tribunal permiten, esencialmente, que la dirección de la empresa gane tiempo adicional para explorar nuevas oportunidades de financiación y reestructuración, en lugar de iniciar la quiebra de forma inmediata. Un portavoz de Quiz declaró al respecto: “Este paso se ha dado para evaluar posibles escenarios de reestructuración y fuentes de financiación alternativas. Nuestras operaciones continúan con normalidad durante este proceso”.
Resulta llamativo que esta sea la tercera vez en seis años que Quiz solicita protección por quiebra. En 2020, la empresa sufrió cierres de tiendas debido a la pandemia y se vio obligada a clausurar 11 establecimientos. En los últimos años, la familia fundadora, los Ramzan, retomó la gestión, proceso durante el cual se cerraron otras 23 sucursales y los activos existentes fueron recomprados mediante un acuerdo conocido como "pre-pack".
En esta turbulencia financiera, donde el aumento de los costes y la caída de las ventas desempeñan un papel determinante, las elevadas primas del Seguro Nacional que los empleadores deben pagar, el aumento del salario mínimo y los precios de la energía dificultan la supervivencia de la marca. Según los responsables del sector, presiones financieras similares están aumentando el riesgo de quiebra en muchas marcas que operan en el sector minorista en todo el Reino Unido.