¡Predicción del salario mínimo de un gigante financiero que acertó con el aumento de enero! Afecta a millones de trabajadores...

Morgan Stanley prevé un aumento del salario mínimo de entre el 20% y el 25% para el año 2026. Si este incremento se materializa, las dificultades económicas para quienes perciben el salario mínimo continuarán.

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Mientras los efectos de la alta inflación persisten en Turquía, la institución financiera estadounidense Morgan Stanley espera que se aplique un aumento de entre el 20% y el 25% al salario mínimo a principios de 2026. El banco, que tuvo éxito en sus previsiones del año pasado, anticipa un incremento similar para este año. Si estas estimaciones resultan correctas, el salario mínimo ascenderá a 26.524 liras con un aumento del 20%, y a 27.630 liras con un aumento del 25%.

LAS DIFICULTADES ECONÓMICAS CONTINÚAN

En caso de que no se cumplan los objetivos de inflación del Banco Central, el nivel de vida de los trabajadores que perciben el salario mínimo seguirá manteniéndose por debajo del umbral de pobreza alimentaria. Según los datos de Türk-İş, el umbral de pobreza alimentaria, que refleja el gasto en alimentación de una familia de cuatro miembros, se calculó en 27.111 liras en agosto. Incluso en el escenario de un aumento del 20%, el salario mínimo se mantiene por debajo de este límite. Mientras se espera que el umbral de pobreza alimentaria alcance las 30.000 liras en febrero de 2026, se estima que el umbral de pobreza general llegará a las 100.000 liras.

LA SITUACIÓN DEL SALARIO MÍNIMO EN EUROPA

Turquía ocupa el cuarto lugar desde el final en la clasificación de salarios mínimos en Europa. El poder adquisitivo del salario mínimo, que era de 601 euros en enero, ha caído actualmente a 456 euros. Esta situación sitúa a Turquía como el país con el salario mínimo más bajo de Europa, solo por detrás de Ucrania, que se encuentra en guerra, Moldavia y Albania. En términos de euros, mientras que el trabajador turco con salario mínimo se ha empobrecido un 24,1%, su homólogo en Ucrania lo ha hecho un 9,9% y en Rumanía un 2,1%.