Primer panorama para el aumento de pensiones y salarios de funcionarios: La inflación de fin de año será determinante
Tras la inflación de julio, la atención se centra en el aumento de enero de 2027. Según los expertos, las expectativas de inflación de fin de año serán decisivas para el incremento salarial.
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Con la publicación de los datos de inflación de julio de 2026, han comenzado a perfilarse los primeros indicadores sobre el aumento que se aplicará a las pensiones y a los salarios de los funcionarios en enero de 2027. Según los datos del TÜİK, la inflación anual se situó en el 31,90 por ciento.
El experto en Seguridad Social, Özgür Erdursun, señaló en su evaluación para el diario Dünya que las expectativas de inflación de fin de año son críticas para los aumentos salariales. Según lo expuesto por Erdursun, la previsión oficial del Banco Central se sitúa en el 26 por ciento, la del FMI en el 28,6 por ciento, mientras que la expectativa de fin de año en la Encuesta de Participantes del Mercado del Banco Central se encuentra en el 29,14 por ciento.
La inflación que se genere en el segundo semestre del año afectará directamente la tasa de aumento de los pensionistas del SSK y Bağ-Kur. En el caso de los funcionarios y los pensionistas del sector público, además del aumento por convenio colectivo, entrará en juego el cálculo de la diferencia por inflación.
ÉNFASIS EN EL PODER ADQUISITIVO DE LA PENSIÓN MÍNIMA
En el periodo de julio de 2026, la pensión mínima se había elevado a 23.552 TL. En este contexto, se espera que los pagos de las diferencias resultantes se abonen en las cuentas el viernes 7 de agosto.
Erdursun señaló que, incluso antes de realizarse el pago, ya se ha producido una pérdida en el poder adquisitivo de dicha pensión. Según su evaluación, el valor real de la pensión de 23.552 TL a principios de agosto ha disminuido a 23.140,11 TL según los datos del TÜİK, a 23.076,62 TL según los datos de la Cámara de Comercio de Estambul (İTO) y a 22.850,49 TL según los datos del ENAG.
Erdursun subrayó que la caída en la inflación no significa que los precios hayan bajado, sino que solo se ha ralentizado la velocidad del aumento de los precios. Por esta razón, se expresó que los aumentos salariales corren el riesgo de erosionarse desde los primeros días del año, especialmente en lo que respecta al poder adquisitivo de los sectores de ingresos fijos.
Los datos de inflación que se anunciarán en los próximos meses serán determinantes para las tasas de aumento que se concretarán en enero de 2027. En caso de que la inflación de fin de año se sitúe en la banda del 28,6 al 29,14 por ciento, la diferencia por inflación y las tasas de aumento que recibirán los pensionistas y funcionarios se aclararán en gran medida según este panorama.