El arma más poderosa contra el cáncer de mama: la mamografía
El Dr. Aresh Soudmand, especialista en Radiología Diagnóstica del Centro Médico Quirúrgico Balçova del Grupo de Salud Batıgöz, destaca la importancia vital del diagnóstico precoz en el cáncer de mama, uno de los tipos de cáncer más frecuentes en mujeres, y subraya que la mamografía es una de las herramientas de diagnóstico más potentes en este proceso.
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“Cada año se diagnostica cáncer de mama a cerca de 2 millones de mujeres en el mundo y esta cifra sigue aumentando. Sin embargo, gracias a las revisiones periódicas mediante mamografía, esta enfermedad puede detectarse incluso antes de que presente síntomas”, señala Soudmand, quien también indica que el diagnóstico precoz aumenta significativamente el éxito del tratamiento.
¿QUÉ ES LA MAMOGRAFÍA?
La mamografía es un procedimiento de imagen de la mama que utiliza una dosis baja de rayos X. Gracias a este método, que podemos considerar como una fotografía detallada del tejido interno del pecho, es posible detectar masas y focos de calcificación en etapas muy tempranas.
“Gracias a la mamografía, muchos casos de cáncer de mama pueden detectarse cuando aún no son palpables ni presentan síntomas. Esto le da tiempo a la paciente y aumenta considerablemente las probabilidades de tratamiento”, afirma Soudmand, destacando que en los casos diagnosticados en etapa temprana, el tratamiento es más sencillo y eficaz.
¿POR QUÉ LA MAMOGRAFÍA SALVA VIDAS?
El cáncer de mama suele ser silencioso en sus primeras etapas. Es decir, no causa dolor, no produce secreciones y no se nota al tacto. Aquí es donde entra en juego la mamografía. Puede visualizar incluso una masa demasiado pequeña para ser detectada a simple vista o mediante el tacto.
Las investigaciones demuestran que, si se utiliza mediante revisiones periódicas, la mamografía puede reducir las tasas de mortalidad por cáncer de mama hasta en un 30%. Esta cifra representa un logro muy importante en el mundo de la medicina.
El cáncer de mama detectado precozmente suele poder extirparse con una cirugía más sencilla, puede requerir menos quimioterapia y permite preservar la calidad de vida de la paciente.
¿CUÁNDO DEBE REALIZARSE UNA MAMOGRAFÍA?
Aunque el momento de realizar la mamografía varía según los factores de riesgo personales, las recomendaciones generales son las siguientes:
- Se recomienda que toda mujer sana de 40 años o más se realice una mamografía una vez al año.
- En mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama a edad temprana (madre, tía, hermana), el cribado mamográfico puede comenzar a los 35 años o incluso antes.
- Las revisiones no deben descuidarse en absoluto durante el periodo posmenopáusico. El cáncer de mama no es solo una enfermedad de mujeres jóvenes, sino también de grupos de mayor edad.
¿ES LA MAMOGRAFÍA DOLOROSA O PERJUDICIAL?
Una de las mayores reticencias de las mujeres respecto a la mamografía es la compresión de la mama durante el procedimiento. Sí, durante la mamografía la mama se comprime hasta cierto punto. Esta compresión es necesaria para la claridad de la imagen y para reducir la dosis de radiación. Durante este proceso, algunas mujeres pueden sentir una molestia de unos pocos segundos, pero esta sensación suele ser leve y pasajera.
El miedo a la radiación también está muy extendido. Sin embargo, la cantidad de rayos X utilizada en los dispositivos modernos de mamografía digital es muy baja.
DIFERENCIA ENTRE MAMOGRAFÍA Y ULTRASONIDO
Algunas pacientes preguntan: “Ya me hice un ultrasonido, ¿es necesaria la mamografía?”. Soudmand hace una distinción importante al respecto:
“El ultrasonido mamario no es un método que sustituya a la mamografía, sino que la complementa. Especialmente en mujeres jóvenes, el tejido mamario es más denso y el ultrasonido puede ser más útil. Sin embargo, en mujeres mayores de 40 años, la mamografía es siempre el método prioritario. Los resultados más fiables se obtienen utilizando ambos métodos de forma conjunta”.
Soudmand hace un llamamiento a todas las mujeres:
“Que cada mujer u hombre que lea este artículo se lo recuerde a su madre, esposa, hermana o amiga: ¿Te has hecho la mamografía este año?
Porque una fotografía, a veces, puede salvar una vida”.