El ingenio de los habitantes del Mar Negro convirtió los residuos del té en 'oro': ¡se venden como pan caliente en el extranjero!
Turquía es uno de los países líderes en la producción de té a nivel mundial. El té fresco producido en la región del Mar Negro de nuestro país contribuye significativamente a la economía nacional, tanto en el mercado interno como en el de exportación. Los residuos del té, que es la principal fuente de ingresos de Rize, tienen hoy un valor de oro para el mercado internacional.
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Una fábrica de producción de té en Rize ha desarrollado una ingeniosa solución de reciclaje en lugar de desechar los residuos de té.
DE LA BASURA AL CARBÓN, SE VENDEN COMO PAN CALIENTE EN EL EXTRANJERO
En la fábrica donde continúa la producción de té, los residuos de té se transforman por completo en carbón vegetal. Estos productos obtenidos se venden, por así decirlo, como pan caliente en el extranjero.
La nueva fábrica de carbón vegetal establecida por el municipio de Rize en la Zona Industrial Organizada está logrando una gran transformación ambiental y económica al incorporar los residuos de té a la economía.
Los residuos de té, que son el material de desecho de la producción, se reciclan y se convierten en carbón vegetal. Al mismo tiempo, el fertilizante orgánico líquido obtenido de los residuos de té y el gas metano se transforman en energía.
RECICLAJE AL CIEN POR CIEN
La fábrica utiliza la parte residual del té que antes se desechaba. En la primera etapa, los residuos de té se convierten en pellets, y estos pellets se combinan con carbono para transformarse en carbón vegetal.
Además, el líquido que surge durante el procesamiento de los residuos de té se utiliza como fertilizante orgánico.
El aspecto más llamativo es que el gas metano liberado durante estos procesos se utiliza para la generación de energía en la fábrica. De esta manera, el 100% de los residuos de té se recupera.
SE EXPORTA AL EXTRANJERO
Los trabajadores, al destacar que gran parte de la producción se obtiene de la energía solar, señalan que gracias a los paneles solares situados en el techo de la fábrica se genera una producción anual de 620 KW de electricidad.
LA DEMANDA SIGUE AUMENTANDO
Al mismo tiempo, la demanda del carbón vegetal producido por la fábrica sigue creciendo.
Este carbón natural producido a partir de residuos de té destaca como una alternativa y se vende a Alemania y Georgia.