El salario es de 100 mil liras turcas, pero nadie quiere trabajar: ¡Ponen a sus propios hijos a trabajar!
Los ganaderos no encuentran pastores a pesar de ofrecer salarios elevados. Ante el aumento de los costes, los criadores buscan soluciones y, aunque envían a sus propios hijos a los pastos, se quejan de la falta de productividad.
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Tras dejar atrás las duras condiciones de los meses de invierno, los ganaderos de Erzincan han comenzado a llevar sus rebaños a los pastos con la llegada de la primavera. Sin embargo, un problema que crece cada año en la región llama la atención: la falta de pastores.
Los criadores se encuentran en un gran dilema, ya que no logran encontrar pastores a pesar de ofrecer salarios de hasta 100 mil liras turcas al mes.
EL SALARIO ES ALTO, PERO LOS GASTOS TAMBIÉN SE DISPARAN
En Erzincan, uno de los centros ganaderos más importantes de Turquía, los productores de ganado ovino y bovino tienen grandes dificultades para contratar pastores. Además, el coste del pastor no se limita únicamente al salario.
A los gastos diarios como alojamiento, comida, bebida y tabaco, se suman los regalos entregados al final de la temporada, como yogur, queso, lana y otros productos, lo que aumenta el coste total. Esta situación hace que la decisión de contratar a un pastor sea aún más difícil para los productores.
LOS CRIADORES BUSCAN SOLUCIONES EN SUS PROPIOS HIJOS
Algunos criadores que no encuentran pastores se ven obligados a enviar a sus propios hijos a los pastos como solución. Sin embargo, un ganadero que afirma que esta solución temporal no tiene un resultado duradero resume la gravedad de la situación con estas palabras: "Intentamos completar el trabajo que haría un pastor enviando a 2 o 3 de nuestros hijos, pero lamentablemente no obtenemos la misma eficiencia".
NADA SUSTITUYE A UN PASTOR EXPERIMENTADO
Los ganaderos subrayan que los pastores experimentados son mucho más exitosos en temas como el manejo de los animales, la orientación en la naturaleza y el control del rebaño.
Sin embargo, expresan que, ante el aumento de los costes de los insumos, ya no tienen la capacidad financiera para cubrir este servicio. Otro productor describe su situación con estas palabras: "Necesitamos pastores, estamos dispuestos a pagar su salario, pero no tenemos la fuerza en nuestros bolsillos para soportar esta carga".
EL FUTURO ES INCIERTO, LA GANADERÍA ESTÁ EN APUROS
Se destaca que, junto con la alta inflación, el precio de los piensos y el aumento de otros insumos agrícolas, si no se resuelve el problema de los pastores, la sostenibilidad de la ganadería estará en peligro. Los productores de Erzincan esperan que el Estado aumente los mecanismos de apoyo en este ámbito.