¿Por qué las bolsas de patatas fritas tienen tanto aire?
Cuando compras una bolsa de patatas fritas, puede resultar frustrante ver que está casi llena de aire. Sin embargo, esto tiene una razón importante. ¿Por qué hay aire dentro de las bolsas de patatas? ¿Es necesario el aire en los paquetes de patatas fritas?
12punto
La apariencia exterior de las bolsas de patatas fritas puede dar al consumidor la impresión de que ofrecen una gran cantidad de producto.
Sin embargo, al abrir el paquete, puede resultar decepcionante descubrir que gran parte del interior está lleno de aire.
No obstante, este aire no solo sirve para aumentar el tamaño del paquete, sino que cumple una función importante: proteger la frescura y la integridad del producto.
Por lo general, se sabe que las bolsas de patatas fritas contienen una gran cantidad de aire para evitar que se aplasten durante el transporte, actuando como una especie de bolsa de aire.
Además, la presencia de aire en la bolsa ayuda a adaptarse a los cambios en la presión atmosférica. Si estos paquetes se envían a otros países por avión, los cambios en la presión del aire pueden convertirse en un problema importante.
Por otro lado, el aire dentro del paquete no es el aire que conocemos.
Las bolsas no se llenan con el aire atmosférico de la fábrica, sino con nitrógeno. Las patatas fritas expuestas al aire libre y al oxígeno pueden ablandarse rápidamente y perder su textura crujiente, algo que se puede notar si se deja una bolsa abierta durante la noche.
Además, el nitrógeno ayuda a prevenir la oxidación de las grasas y los almidones de las patatas, ayudando a que se mantengan frescas y crujientes durante más tiempo.
El nitrógeno es una buena elección porque es un gas inerte, inodoro y seguro para su uso en envases de alimentos.
ENTONCES, ¿ES NECESARIO ESTE PROCESO DE INYECCIÓN DE AIRE?
Se puede observar que, aun con el aire inyectado, las patatas fritas se rompen debido a las sacudidas y vibraciones. Además, se ha determinado que, debido a que las bolsas infladas ocupan mucho espacio, se requieren más camiones para transportarlas, se consume más combustible y esto aumenta tanto las emisiones de carbono como los costes.
Es decir, si los fabricantes de patatas fritas pudieran desarrollar una forma más efectiva de proteger los paquetes, comer patatas fritas podría ser un placer menos perjudicial para la naturaleza y mucho más económico.
No hay que olvidar que lo mejor y más saludable puede ser comprar un par de kilos de patatas frescas y freírlas u hornearlas en casa.