Importante fallo judicial contra las multas de tráfico sin pruebas
Se ha dictado una sentencia precedente que establece que las multas de tráfico que no cuenten con registros fotográficos o de vídeo pueden ser anuladas. El tribunal señaló que una sanción basada únicamente en una declaración puede invalidarse con una simple apelación. Los conductores no deben olvidar que pueden recurrir a las vías legales dentro de los 15 días posteriores a la recepción de la multa.
12punto
En Ankara, una multa administrativa de 10 mil liras impuesta a un conductor por un inspector de tráfico honorario, bajo el argumento de que 'cambió de carril de manera que puso en peligro el tráfico', fue anulada por decisión judicial. El tribunal destacó que el acta presentada como base de la sanción no contenía ninguna prueba fotográfica o de vídeo.
El incidente en cuestión ocurrió el 1 de julio en el bulevar Sakıp Sabancı, en el distrito de Yenimahalle. Mientras conducía su automóvil, el conductor identificado como U.Ö. recibió una multa de 10 mil liras impuesta por un inspector de tráfico honorario, en el marco del artículo pertinente de la Ley de Tráfico de Carreteras. En la apelación presentada tras la notificación de la multa al conductor, se enfatizó que no existía ninguna prueba visual o de vídeo sobre el momento del suceso.
El tribunal, por su parte, haciendo referencia a los procedimientos relativos a la decisión de sanción administrativa especificados en la Ley de Infracciones, señaló que la multa a aplicar debe estar necesariamente respaldada por pruebas como imágenes. El juzgado dictaminó la anulación de la multa administrativa debido a la ausencia de pruebas concretas en el expediente.
La abogada del conductor recurrente, Özge İrem Aksu, recordó que quienes se encuentren en una situación similar pueden buscar justicia acudiendo al juez de paz penal dentro de los 15 días posteriores a la recepción de la notificación. La abogada Aksu señaló la importancia de exponer claramente los fundamentos jurídicos en la petición de apelación y, de ser posible, adjuntar documentos y señales.
Esta decisión ha establecido una hoja de ruta importante para los conductores que no cuentan con pruebas contra las multas impuestas por inspectores de tráfico honorarios.