Los informes del CHP destacan la operación contra el IMM y los procesos de congresos

El Partido Republicano del Pueblo (CHP) ha argumentado que las investigaciones abiertas en relación con la operación contra el Municipio Metropolitano de Estambul (IMM) y los procesos de congresos del partido forman parte de intervenciones políticas destinadas a presionar la voluntad de los votantes a través de la vía judicial. En los informes detallados preparados, se señala que lo ocurrido no solo apunta al CHP, sino también a la democracia multipartidista del país.

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El CHP ha publicado dos informes separados sobre los casos judiciales abiertos en torno a los recientes procesos de congresos y la investigación a gran escala realizada el 19 de marzo contra el Municipio Metropolitano de Estambul (IMM). En estos documentos, que suman un total de 30 páginas, se afirma que los órganos judiciales han superado su función tradicional para convertirse en determinantes del proceso político, poniendo en riesgo el derecho a la representación democrática.

En los informes preparados, se subraya que tanto las demandas para la anulación de los congresos del partido como las investigaciones penales guardan similitudes con las iniciativas denominadas en la terminología política como "deseleccionización". La deslegitimación mediante decisiones judiciales de las direcciones del partido, que llegaron al poder mediante la libre voluntad de los delegados, se definió como una clara neutralización de la voluntad de los votantes. En el informe se incluyeron las siguientes declaraciones: "Las decisiones judiciales han dejado de ser un complemento del proceso democrático para convertirse en una herramienta determinante de la competencia política".

Asimismo, se sostuvo que la operación del 19 de marzo contra el IMM se llevó a cabo con fines políticos más que como un procedimiento penal independiente. En dicho informe, se señaló que la operación va más allá de una investigación penal y causa un daño grave a los procesos democráticos. Se indicó que el gobierno central busca, mediante estas operaciones, obtener el control de la administración de Estambul, perdida en las elecciones locales, eludiendo los resultados de las urnas a través del poder judicial.

En la acusación preparada contra el alcalde del IMM, Ekrem İmamoğlu, la solicitud de penas de prisión que suman entre 828 y 2.352 años por 142 actos diferentes fue evaluada como un proceso desproporcionado que tiene como objetivo la "intimidación política". Se expresó que esta situación no solo afecta a individuos, sino también a la preferencia electoral de millones de estambulitas.

Los informes señalan especialmente la desproporcionalidad de las prácticas de detención y prisión preventiva, incluyendo el comentario: "La prisión preventiva ha dejado de ser una medida excepcional para convertirse en una pena anticipada". Se enfatizó que la percepción de culpabilidad creada en los medios, la restricción del derecho a la defensa y los largos procesos de detención son contrarios tanto a la Constitución como al Convenio Europeo de Derechos Humanos. Se destacó que las demandas de salud y derecho a un juicio justo durante el proceso de detención del alcalde de Beylikdüzü, Murat Çalık, no fueron tomadas en cuenta y que la práctica carece de proporcionalidad.

Se informó que los largos procesos de detención no solo afectan negativamente a los alcaldes, sino también a sus familias, y que las situaciones en las que los niños permanecen separados de sus padres pueden tener graves consecuencias sociales y psicológicas. Se argumentó que los familiares sufren perjuicios a pesar de no tener ninguna acusación penal en su contra, lo cual es contrario a los derechos constitucionales.

Como conclusión de ambos informes, prevalece la opinión de que los procesos judiciales están siendo instrumentalizados para transformar el espacio político y que las causas abiertas tienen como objetivo erosionar la voluntad surgida de las urnas. Se advirtió que, si el poder judicial se utiliza de esta manera, no solo se cuestionará a los actores políticos actuales, sino también la legitimidad de las futuras elecciones. El CHP enfatizó que considera obligatorio adherirse a los principios universales del derecho, la presunción de inocencia y el principio de proporcionalidad para proteger la representación democrática y la autonomía de la administración local. De lo contrario, se indicó que el principio del Estado de derecho democrático en Turquía podría sufrir daños permanentes.