Se prepara un nuevo modelo para los 'menores infractores'

El Ministerio de Justicia continúa trabajando para adaptar a Turquía el sistema de desviación aplicado en Europa, con el objetivo de evitar que los menores se vean arrastrados a la delincuencia. Con este modelo, se priorizará la integración social sin que los hechos queden registrados en los antecedentes penales.

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Con el fin de prevenir que los menores se involucren en actividades delictivas y garantizar su reinserción en la sociedad, el Ministerio de Justicia ha comenzado los preparativos para una práctica alternativa denominada desviación. En este sistema, los menores que cometen delitos son supervisados a través de vías distintas, sin ser incluidos en los procesos judiciales clásicos.

SE BUSCA SU REINSERCIÓN EN LA SOCIEDAD

Bajo este enfoque alternativo, los menores participan en diversos programas educativos y, cuando es necesario, reciben advertencias verbales o escritas. De esta manera, se intenta reintegrar a los menores a la sociedad sin necesidad de llevarlos a los tribunales ni enviarlos a instituciones penitenciarias. En este proceso, la responsabilidad no recae únicamente en los menores; también se exige a las familias que se involucren en el sistema y acepten sus obligaciones.

Meral Gökkaya, jefa del Departamento de Apoyo Judicial y Servicios a las Víctimas del Ministerio de Justicia, señaló que los métodos actuales pueden resultar insuficientes para alejar a los menores del mundo delictivo. Gökkaya afirmó: "El miedo a ser juzgado, a recibir una condena o a entrar en prisión disminuye. El menor empieza a pensar: 'Ya soy una persona delincuente'; se siente identificado con ese rol y comienza a actuar conforme a él".

DETALLES DEL NUEVO MODELO

Con el modelo de desviación, si el menor cumple con las reglas establecidas, el caso se cierra sin que se abra un proceso judicial y este proceso no se refleja de ninguna manera en sus antecedentes penales. Sin embargo, en caso de incumplimiento de las obligaciones, se activa el proceso judicial clásico.

Este modelo alternativo se aplica con éxito en un total de 16 países, entre ellos el Reino Unido, Alemania, los Países Bajos e Italia. Con la implementación de esta práctica en Turquía, se busca tanto evitar que el futuro de los menores se vea afectado negativamente como fortalecer la cohesión social.