¡El julio más seco de los últimos 65 años en Mármara! Solo llovió un día en Estambul

La cantidad de precipitaciones en toda Turquía durante el mes de julio disminuyó un 71 por ciento en comparación con el año pasado. Mientras la región de Mármara atraviesa su periodo más seco de los últimos 65 años, en Estambul solo se registró lluvia durante un día.

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En julio de 2025, Turquía se enfrentó a una grave sequía. Según los datos de la Dirección General de Meteorología, las precipitaciones en todo el país disminuyeron un 71 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta situación se hizo especialmente evidente en la región de Mármara, que registró el nivel de precipitaciones más bajo de los últimos 65 años.

LAS PRECIPITACIONES EN LA REGIÓN DE MÁRMARA ESTÁN EN NIVELES CRÍTICOS

En la región de Mármara, las precipitaciones disminuyeron un 95 por ciento en comparación con el promedio de muchos años. Mientras que en Estambul solo se registró lluvia un día durante el mes de julio, en Yalova no se observó ninguna precipitación. En provincias como Bilecik, Bursa y Sakarya, el número de días lluviosos también fue muy limitado.

DESCENSO DE LAS PRECIPITACIONES EN TODA TURQUÍA

Mientras que la cantidad de lluvia por metro cuadrado en julio del año pasado fue de 32,7 kilogramos, este año, en el mismo periodo, esa cifra cayó a 9,6 kilogramos. Esto supone una disminución del 39 por ciento respecto al promedio de muchos años y del 71 por ciento respecto al año pasado.

REGIONES DONDE SE OBSERVÓ UN AUMENTO DE LAS PRECIPITACIONES

En este periodo marcado por la sequía, en algunas provincias como Mersin, Karaman y Tunceli, las precipitaciones superaron los niveles normales, mostrando un incremento superior al 100 por ciento. En el este del mar Negro, en ciudades como Trabzon, Rize y Erzurum, el número de días lluviosos osciló entre 10 y 15 días.

LOS RECURSOS HÍDRICOS EN PELIGRO

Los expertos señalan que la sequía que afecta a muchas regiones, especialmente a Mármara, amenaza los recursos hídricos. El descenso en las tasas de ocupación de las presas está generando efectos negativos en la producción agrícola y en las fuentes de agua potable. Por ello, se enfatiza la necesidad de ser cuidadosos con el ahorro de agua.