Aprobado un proyecto de ley crítico: el Congreso pone freno a las operaciones de Trump contra Irán

El Senado de EE. UU. aprobó el proyecto de ley de "poderes de guerra", que estipula que las operaciones militares del presidente Donald Trump contra Irán deben estar sujetas a la aprobación del Congreso. Mientras el proyecto pasa ahora a la agenda de la Cámara de Representantes, se espera que Trump vete el texto.

12punto

El Senado de EE. UU. aprobó en la séptima votación el proyecto de ley de "poderes de guerra", que estipula que las intervenciones militares del presidente Donald Trump contra Irán deben estar sujetas al control del Congreso. En la votación realizada, 50 senadores votaron a favor del proyecto, mientras que 47 se opusieron.

NUEVO APOYO EN EL FRENTE REPUBLICANO

Los senadores republicanos Rand Paul, Susan Collins y Lisa Murkowski continuaron apoyando el proyecto, tal como lo hicieron en votaciones anteriores. En esta ocasión, Bill Cassidy también se sumó a los nombres que votaron "sí". El senador demócrata John Fetterman fue el único demócrata que votó en contra del proyecto.

EL PROCESO SE TRASLADA A LA CÁMARA DE REPRESENTANTES

Se espera que un proyecto de ley en la misma línea llegue a la agenda de la Cámara de Representantes. Se sigue de cerca el resultado de la votación que se llevará a cabo en la Cámara, donde los republicanos tienen la mayoría. En caso de ser aprobado, el texto será enviado a la Casa Blanca para su ratificación.

EXPECTATIVA DE VETO EN LA CASA BLANCA

Predominan las evaluaciones de que Trump vetará dicho proyecto de ley. Por otro lado, el desarrollo en el Senado fue interpretado como un aumento de las reservas dentro del Partido Republicano ante la posibilidad de un conflicto prolongado con Irán.

¿QUÉ ESTIPULA LA LEY DE 1973?

La "Ley de Poderes de Guerra" de 1973 contiene regulaciones que vinculan las decisiones de guerra de los presidentes de EE. UU. a la aprobación del Congreso. Según la ley, en los conflictos en los que no se haya obtenido autorización del Congreso, los soldados estadounidenses deben retirarse en un plazo de 60 días.