Asesinado el fiscal que investigaba el asalto a la televisión en directo en Ecuador

En Ecuador, el fiscal que investigaba el ataque al canal "TC Televisión" ocurrido el 10 de enero, perdió la vida en un ataque armado.

AA

El fiscal César Suárez, quien circulaba en su vehículo por el bulevar Bombero, al norte de la ciudad de Guayaquil en Ecuador, fue víctima de un ataque armado mientras se encontraba detenido.

El fiscal Suárez, quien recibió un disparo en la cabeza, falleció en el lugar de los hechos.

Se informó que un gran número de equipos policiales fueron enviados al lugar y se ha iniciado una investigación sobre el incidente.

El presidente Daniel Noboa condenó el ataque a través de su cuenta en la red social X y dio instrucciones para que los responsables sean capturados "de inmediato".

Suárez, además de investigar el asalto a la transmisión en directo, llevaba casos relacionados con el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado.

EL ASALTO A LA TRANSMISIÓN EN DIRECTO

El estudio del canal de televisión "TC Televisión" en la ciudad de Guayaquil fue asaltado por personas armadas durante una transmisión en vivo.

En las imágenes compartidas en redes sociales, se pudo observar a individuos con los rostros cubiertos por máscaras tomando como rehenes a los presentes en el estudio y colocando explosivos en el bolsillo del presentador.

SE HABÍA DECLARADO EL ESTADO DE EXCEPCIÓN

El gobierno de Ecuador, que atraviesa una crisis de seguridad desde hace algún tiempo, declaró el 9 de enero un estado de excepción por 60 días, tras la fuga de la prisión de Guayas del líder de la banda conocido como "Fito", Adolfo Macías Salazar, junto con otros reclusos, y los posteriores ataques con explosivos contra vehículos policiales.

En el marco del estado de excepción, se anunció la implementación de un toque de queda entre las 23:00 y las 05:00 horas.

Tras la decisión del estado de excepción, organizaciones criminales secuestraron a varios policías e incendiaron vehículos.

Por otro lado, en videos compartidos en redes sociales, se pudo ver a policías, secuestrados por miembros de bandas y con armas apuntando a sus cabezas, pidiendo ayuda al presidente Noboa.