Brasil deniega visados a dos funcionarios estadounidenses que solicitaron reuniones antes de las elecciones

El gobierno de Brasil rechazó la solicitud de visado de dos funcionarios del Departamento de Estado de EE. UU. que deseaban reunirse con autoridades electorales antes de los comicios de octubre.

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El gobierno de Brasil no concedió visados a dos funcionarios del Departamento de Estado de EE. UU. que querían viajar al país para establecer contacto con las autoridades electorales antes de las elecciones presidenciales que se celebrarán en octubre.

Según la información aparecida en la prensa brasileña, fueron rechazadas las solicitudes de visado de Riley Barnes, subsecretaria adjunta de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado de EE. UU., y de Samuel Samson, quien se desempeña como subsecretario adjunto interino en la misma unidad.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil informó que los funcionarios estadounidenses deseaban abordar cuestiones relacionadas con la libertad de expresión durante el proceso electoral, pero que el motivo de la visita no fue considerado apropiado. Según la prensa local, el gobierno no permitió la entrada bajo la evaluación de que dicha visita podría politizar el proceso electoral.

En la noticia se informó que, si bien Brasil tiene la tradición de aceptar observadores internacionales en las elecciones, se alegó que los funcionarios estadounidenses no querían entrar al país en calidad de observadores, sino con un propósito diferente.

El senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, es señalado como el rival más fuerte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien es candidato a la reelección en los comicios que se celebrarán el 4 de octubre.

Resulta llamativo que la decisión sobre el visado se produjera tras la reunión que Flavio Bolsonaro mantuvo en la capital, Brasilia, con representantes de cerca de 40 países. En dicha reunión, Bolsonaro afirmó, sin presentar pruebas, que el sistema de votación electrónica de Brasil es suministrado por la empresa Smartmatic, con sede en Venezuela.

Por su parte, el Tribunal Superior Electoral de Brasil desmintió la acusación. El tribunal declaró que Smartmatic nunca ha suministrado las urnas electrónicas ni el software utilizados en el sistema electoral brasileño.