China y Rusia destacan su 'asociación prioritaria' durante la visita de Putin
Durante la visita del presidente ruso Vladímir Putin a China, ambos países se definieron mutuamente como "socios prioritarios" y anunciaron que continuarán su acercamiento estratégico y solidaridad como dos grandes potencias fuera del bloque occidental.
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Tras ser reelegido como presidente, Vladímir Putin realizó su primera visita al extranjero a China, donde mantuvo contactos en la capital, Pekín, y en Harbin, el centro administrativo de la provincia nororiental de Heilongjiang, fronteriza con Rusia.
Durante su visita, el líder ruso mantuvo conversaciones privadas y entre delegaciones con el presidente chino Xi Jinping. Tras los encuentros, ambos líderes publicaron una declaración conjunta titulada "Profundización de la Asociación de Cooperación Estratégica Integral en la Nueva Era", con motivo del 75.º aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre China y Rusia.
En la declaración conjunta, ambos países se definieron mutuamente como "socios prioritarios" y enviaron el mensaje de que, como dos grandes potencias fuera de Occidente, permanecerán unidos en solidaridad.
"POTENCIAS INDEPENDIENTES QUE CONSTRUYEN UN MUNDO MULTIPOLAR"
En la declaración, Xi y Putin acusaron a Estados Unidos de actuar con una mentalidad de Guerra Fría y de crear confrontaciones entre bloques, argumentando que Washington "antepone la seguridad de grupos reducidos a la seguridad regional, lo que crea una amenaza a la seguridad para todos los países".
Al enfatizar que la relación entre China y Rusia "va más allá del modelo de alianza militar-política de la Guerra Fría", ambos líderes expresaron la opinión de que el mundo es ahora multipolar y que, por lo tanto, los recursos y las oportunidades deben redistribuirse teniendo en cuenta a los mercados emergentes y a los países en desarrollo.
Xi y Putin definieron a sus países como "potencias independientes en el proceso de construcción de un mundo multipolar" y declararon: "China y Rusia aprovecharán todo el potencial de sus relaciones para unir esfuerzos en la construcción de un mundo multipolar justo y racional, que promueva la democratización de las relaciones internacionales bajo principios de igualdad y orden, haciendo realidad un mundo multipolar".
Al afirmar que "protegerán los derechos e intereses legítimos de sus países" frente a la presión de las sanciones occidentales, los líderes subrayaron que "resistirán los intentos de obstaculizar el desarrollo normal de sus relaciones, limitar su potencial económico, tecnológico y de política exterior, e interferir en los asuntos internos de ambos países".