Decisión impactante de la justicia estadounidense contra Trump
En Estados Unidos, un tribunal ha ordenado la suspensión temporal de la construcción de un salón de baile de aproximadamente 400 millones de dólares que el presidente Donald Trump ordenó edificar en la Casa Blanca, argumentando que el proyecto requiere la aprobación del Congreso de los Estados Unidos para continuar.
İHA
Se ha producido un avance importante en la demanda presentada por la Fundación Nacional para la Preservación Histórica de EE. UU. contra el presidente Donald Trump por el salón de baile que ordenó construir en la Casa Blanca. El Tribunal de Distrito de Washington D. C. ha dictaminado la suspensión temporal de la construcción del salón.
El juez Richard Leon, en su fallo, subrayó que la aprobación del Congreso de los Estados Unidos es indispensable para la continuación del proyecto y declaró: "El presidente no posee las facultades que alega tener. El presidente de los Estados Unidos es el custodio de la Casa Blanca en nombre de las generaciones futuras, pero no es su propietario". Se informó que la decisión entrará en vigor en un plazo de 14 días para permitir un posible proceso de apelación.
REACCIÓN DE TRUMP ANTE LA DECISIÓN
Trump, quien criticó la decisión a través de un mensaje en su propia plataforma de redes sociales, Truth, enfatizó que el proyecto no tiene costo alguno para los contribuyentes y, por lo tanto, argumentó que no requiere la aprobación del Congreso de los Estados Unidos. Trump afirmó que el salón construido "será el mejor de su tipo en el mundo".
"UNA VICTORIA PARA EL PUEBLO ESTADOUNIDENSE"
Por su parte, la presidenta de la Fundación Nacional para la Preservación Histórica de EE. UU., Carol Quillen, expresó su satisfacción por la orden de suspensión emitida por el tribunal y calificó el hecho como "una victoria para el pueblo estadounidense".
EL PROYECTO DEL SALÓN DE BAILE DE TRUMP HABÍA SIDO OBJETO DE CRÍTICAS
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció el año pasado el proyecto que preveía la construcción de un salón de baile moderno y mucho más grande que el actual Salón Este de la Casa Blanca. Como parte del proyecto, el Ala Este de la Casa Blanca, que anteriormente albergaba la oficina de la Primera Dama, fue demolida para dar espacio al nuevo salón de baile. El proyecto de construcción iniciado por Trump había sido objeto de críticas por saltarse los procesos de aprobación tradicionales. Trump, por su parte, había defendido que el proyecto del salón de baile de 400 millones de dólares, diseñado para albergar a cerca de mil invitados, se realizaría mediante donaciones y que no saldría dinero del bolsillo de los contribuyentes.