Declaración casi confesional del representante estadounidense Tom Barrack: 'Los estados-nación fuertes son una amenaza'
El representante especial de EE. UU. para Siria y embajador en Ankara, Tom Barrack, hizo declaraciones llamativas sobre los recientes ataques de Israel en Siria. Barrack afirmó: “Israel ve a los estados árabes fuertes como una amenaza. Prefiere una Siria fragmentada”.
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El representante especial de EE. UU. para Siria y embajador en Ankara, Tom Barrack, hizo declaraciones a la agencia Associated Press (AP) sobre los recientes ataques de Israel contra Siria. Barrack señaló que el momento del ataque fue incorrecto y dijo que Washington no fue consultado sobre esta operación ni incluido en el proceso.
“Las acciones que Israel considera como defensa propia no son nuestra responsabilidad”, dijo Barrack, señalando que ha comenzado un proceso nuevo y complejo en la región.
“UNA SIRIA FUERTE NO ES LA PREFERENCIA DE ISRAEL”
Al evaluar los objetivos de Israel en la región, Barrack utilizó las siguientes expresiones:
“Israel prefiere una estructura fragmentada, débil y dividida en lugar de un estado sirio centralizado y fuerte. Esta postura es parte de las prioridades de seguridad de Israel en la región.”
“Los estados-nación fuertes son una amenaza. Especialmente las estructuras fuertes en el mundo árabe son percibidas como un peligro por Israel. La estrategia regional de Israel es estar rodeado de estructuras más dispersas.”
“QUE LAS MINORÍAS ACTÚEN JUNTAS ES UN MODELO MÁS FUERTE”
Barrack argumentó que una estructura más horizontal, donde los grupos minoritarios actúen juntos, podría ser más funcional frente a las estructuras estatales fuertes.
También se le preguntó a Barrack sobre las acusaciones de que Turquía ofreció apoyo de defensa a Siria. El diplomático estadounidense no adoptó una postura clara al respecto: “EE. UU. no tiene ninguna posición sobre la posibilidad de un acuerdo de defensa entre Turquía y Siria”.
Subrayando que Washington no tiene intención de intervenir en los acontecimientos de la región, Barrack insinuó que EE. UU. está siguiendo una política más reservada con la frase: “No es trabajo ni interés de EE. UU. decirles a los países vecinos qué hacer”.