El Banco Mundial pone fecha al fin de la pobreza: más de un siglo

El Banco Mundial ha informado de que el progreso en la reducción de la pobreza mundial se ha estancado casi por completo y que, para casi la mitad de la población mundial, erradicar la pobreza podría llevar más de un siglo.

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El Banco publicó su Informe sobre Pobreza, Prosperidad y Planeta bajo el título "Caminos para salir de la policrisis".

En el informe se señala que el progreso en la reducción de la pobreza mundial se ha estancado casi por completo y que el periodo 2020-2030 será una década perdida.

El informe indica que hoy en día el 8,5% de la población mundial (692 millones de personas) vive en la pobreza extrema, con un ingreso diario per cápita inferior a 2,15 dólares, mientras que el 44% de la población mundial vive con menos de 6,85 dólares al día, que es el umbral de pobreza para los países de ingresos medianos altos. El informe señala que el número de personas que viven con ingresos por debajo de este estándar apenas ha cambiado desde la década de 1990 debido al crecimiento demográfico.

El informe indica que, al ritmo de progreso actual, erradicar la pobreza extrema llevará décadas, mientras que elevar los ingresos de las personas por encima de los 6,85 dólares diarios tomará más de un siglo.

El informe destaca que el progreso en la reducción de la pobreza se ha detenido debido a múltiples choques, señalando que la pandemia de COVID-19 dejó secuelas duraderas y que, hoy en día, la pobreza extrema en los países más pobres sigue estando por encima de los niveles previos a la pandemia.

El informe señala que la pobreza sigue concentrándose en países con un crecimiento económico históricamente bajo y fragilidad, la mayoría de los cuales se encuentran en el África subsahariana.

Según la tendencia actual, se prevé que en 2030 el 7,3% de la población mundial vivirá en la pobreza extrema. El informe subraya la importancia de mejorar los ingresos laborales mediante la creación de más y mejores empleos, así como de invertir en la capacidad productiva de los pobres a través de inversiones en áreas clave como la educación, la infraestructura y los servicios básicos.