El FBI en alerta ante la posibilidad de ataques de células respaldadas por Irán
Tras la operación Epic Fury, se han elevado las medidas de seguridad en EE. UU.; las autoridades están en alerta ante posibles actos de represalia por parte de células vinculadas a Irán.
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Tras la implementación por parte de EE. UU. de la maniobra militar denominada "Epic Fury", en la que fueron blanco el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y varios altos cargos, la seguridad interna ha vuelto a ocupar un lugar central en el país. La Oficina Federal de Investigación (FBI) ha puesto a sus unidades de seguridad en alerta máxima ante la posibilidad de que células "durmientes" vinculadas a Irán y militantes que actúan en solitario puedan perpetrar ataques en todo el territorio nacional.
Las autoridades estadounidenses señalan que, en particular, los problemas en la seguridad fronteriza han facilitado la infiltración de este tipo de elementos en el país. Se han tomado medidas adicionales en las grandes ciudades, especialmente en torno a edificios públicos, sinagogas y representaciones diplomáticas.
Según las evaluaciones de riesgo de las unidades antiterroristas del FBI, se está realizando un seguimiento estrecho de los grupos radicales y actores individuales que podrían activarse en todo el país tras la operación. Se han reforzado las capas de seguridad, especialmente en ciudades como Nueva York, Washington D. C. y Los Ángeles.
El ex subdirector del FBI, Chris Swecker, resumió la magnitud de la amenaza actual en una declaración exclusiva a Fox News con las siguientes palabras:
“Si una célula de Hezbolá o Hamás va a llevar a cabo un acto de violencia dentro de los Estados Unidos, el momento es exactamente ahora. Sabemos que estas organizaciones han tenido presencia dentro de EE. UU. desde la década de 1980. La pérdida de su cúpula directiva podría empujar a estas células a realizar acciones centradas en la 'venganza'”.
SE SOLICITÓ MANTENER UNA VIGILANCIA ESTRECHA
En un documento enviado a las oficinas locales bajo las instrucciones del director del FBI, Kash Patel, se solicitó mantener bajo una vigilancia muy estrecha los movimientos de las redes respaldadas por Irán, tanto en el entorno cibernético como en el mundo físico. Además, se advirtió que las vulnerabilidades experimentadas en los cruces fronterizos en los últimos años podrían facilitar la entrada de estructuras perjudiciales al país.
Se señala que los ataques realizados por el ejército estadounidense el sábado por la mañana con misiles Tomahawk han tenido efectos desestabilizadores para el régimen iraní; en respuesta, se indica que el FBI ha establecido una línea de defensa integral para evitar cualquier debilidad en la seguridad interna. En este proceso, en línea con la doctrina de "Estados Unidos primero" de la administración Trump, mientras se continúan las operaciones externas, la seguridad interna de las fronteras del país se mantiene más estricta que nunca.