El gobierno de Corea del Sur acusa de 'chantaje' a los profesores de medicina que se preparan para dimitir

El gobierno de Corea del Sur ha arremetido contra numerosos profesores de facultades de medicina que se preparan para presentar su dimisión en apoyo a los médicos internos que protestan por el aumento de las plazas. El gobierno acusó a los profesores de 'chantajear al pueblo coreano'.

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El gobierno de Corea del Sur ha acusado de "chantajear al pueblo coreano" a numerosos profesores de facultades de medicina que se preparan para presentar su dimisión en apoyo a los médicos internos que protestan por el aumento de las plazas.

Según informa Yonhap, Park Min-soo, uno de los viceministros de Salud y Bienestar, se pronunció sobre los profesores de medicina que comenzarán a presentar sus dimisiones a partir del 25 de marzo en apoyo a la protesta de los médicos internos.

Park, quien acusó a los profesores de "chantajear al pueblo coreano" por prepararse para una dimisión colectiva, afirmó que el aumento de las plazas en las facultades de medicina no está abierto a negociación y que el gobierno no dará marcha atrás en este asunto.

Park también declaró que no se aceptarán las demandas de aumentar los pagos del seguro médico a los doctores.

Los profesores de medicina informaron ayer que, a partir del 25 de marzo, presentarían sus dimisiones en las universidades donde trabajan para asegurar que el gobierno encuentre una solución respecto a los médicos internos que protestan por el aumento de las plazas.

¿QUÉ HABÍA SUCEDIDO?

El Ministerio de Salud y Bienestar de Corea del Sur había decidido aumentar en 2 mil personas las plazas de las facultades de medicina debido a la insuficiencia de servicios de salud en áreas rurales y especialidades médicas críticas.

Tras esto, los médicos del país organizaron protestas el 20 de febrero en muchas ciudades, principalmente en la capital, Seúl, argumentando que el plan del gobierno "deterioraría la calidad de la educación y los servicios médicos", y miles de médicos internos presentaron su dimisión.

Debido a la dimisión masiva de médicos internos y residentes, el 8 de marzo se autorizó a las enfermeras a realizar masajes cardíacos y administrar tratamientos farmacológicos a los pacientes en las salas de urgencias.

Se enviaron notificaciones de advertencia a aproximadamente 5 mil médicos internos que presentaron su dimisión, informándoles que sus licencias serían suspendidas.