El ICE evalúa la compra de perros robot para sus operaciones de deportación

Los planes de adquisición del ICE en EE. UU. para obtener perros robot y nuevos equipos de intervención han intensificado el debate sobre la supervisión en las operaciones de inmigración.

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Se ha informado que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) está evaluando la compra de vehículos terrestres no tripulados de cuatro patas, conocidos popularmente como "perros robot". En el anuncio de investigación de mercado de la agencia, se incluyó un borrador sobre las especificaciones técnicas de dichos vehículos, aunque se aclaró que esto no significa necesariamente que se vaya a realizar un pedido definitivo en el futuro.

El plan surge en un momento en que continúan los debates sobre las estrictas políticas de deportación de la administración del presidente Donald Trump y el aumento de los recursos asignados al ICE. Grupos de libertades civiles señalan que el uso de nuevas tecnologías y herramientas de intervención en las prácticas de inmigración podría plantear nuevas interrogantes en cuanto a la supervisión y el uso de la fuerza.

Según lo reportado por NBC News, se indica que el gobierno está considerando un gasto de al menos 2 millones de dólares para los perros robot. Se señaló que en el sistema de planificación de adquisiciones del DHS también se incluyen unidades Spot desarrolladas por Boston Dynamics y accesorios para estos vehículos.

USO PARA RECONOCIMIENTO EN ÁREAS PELIGROSAS

Un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmó que los robots con forma de perro pueden equiparse con cámaras y sensores de detección química, y que está previsto su uso en situaciones que podrían ser riesgosas para los agentes. Estos vehículos están diseñados para avanzar en terrenos difíciles, subir escaleras y realizar labores de reconocimiento en áreas donde enviar a personas podría ser peligroso en una etapa inicial.

La función principal de los robots es recopilar imágenes y datos a través de un sistema controlado remotamente por un operador. De esta manera, los agentes pueden realizar una evaluación inicial del entorno antes de ingresar al lugar. Se enfatiza que el interés del ICE en esta etapa tiene el carácter de una compra planificada y un techo presupuestario, y que no existe una decisión definitiva sobre cuántas unidades se adquirirán.

Los gastos en tecnología de la agencia no se limitan a los perros robot. Un contrato de 16,7 millones de dólares para la compra de 6 mil pares de guantes de descarga eléctrica para los agentes y funcionarios del ICE también se encuentra entre los planes de adquisición. Los electrodos en las palmas de los dispositivos conocidos como GLOVE producen una descarga eléctrica cuando entran en contacto directo con la piel; no funcionan a través de la ropa.

Aunque el DHS describe estos guantes como una herramienta de "desescalada", el hecho de que los vehículos de reconocimiento robótico y los equipos de intervención física se planteen al mismo tiempo podría aumentar las controversias sobre el papel de la tecnología en las operaciones del ICE y cómo se supervisarán sus límites de uso.