El oscuro mundo subterráneo... Gran indignación por la nueva prisión de Israel
Se alega que los palestinos detenidos por Israel en Gaza están siendo recluidos en condiciones inhumanas en la prisión subterránea de Rakefet.
12punto
Los palestinos detenidos por Israel en Gaza luchan por sobrevivir en la prisión subterránea llamada Rakefet sin ver la luz del día. Los defensores de los derechos humanos señalan que estas personas son alimentadas al borde de la inanición y están completamente aisladas de sus familias.
EL OSCURO MUNDO SUBTERRÁNEO
La prisión de Rakefet fue construida en la década de 1980 para criminales organizados, pero fue cerrada debido a sus condiciones inhumanas. El ministro de Seguridad de extrema derecha de Israel, Itamar Ben-Gvir, reabrió esta instalación tras los ataques de 2023. Los prisioneros son mantenidos en celdas bajo tierra sin ver la luz solar.
Según el Comité Público contra la Tortura en Israel (PCATI), entre los detenidos aquí se encuentran civiles que han permanecido en prisión durante meses sin que se les presenten cargos. Los abogados informan que estas personas son sometidas a torturas sistemáticas.
LOS DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS REACCIONAN
La directora del PCATI, Tal Steiner, afirmó que los palestinos son mantenidos deliberadamente en malas condiciones y que la situación en Rakefet genera efectos psicológicamente devastadores. La falta de luz solar afecta negativamente los patrones de sueño y la salud física de los detenidos.
Las abogadas Janan Abdu y Saja Misherqi Baransi visitaron las instalaciones durante el verano. Tras ser llevadas al subsuelo escoltadas por guardias armados y enmascarados, las abogadas señalaron que a los prisioneros se les prohíbe comunicarse con sus familias.
Los reclusos son mantenidos en celdas sin ventanas y sin ventilación. Tres o cuatro personas permanecen juntas y expresan que tienen dificultades para respirar. Según los informes, las palizas regulares, los ataques con perros y la falta de atención médica son comunes.
Ben-Gvir, durante una visita a la prisión, defendió estas prácticas diciendo: "El lugar de los terroristas es bajo tierra". Sin embargo, los defensores de los derechos humanos subrayan que estas condiciones violan el derecho de la guerra y son inhumanas.