El pacto de defensa tripartito genera preocupación en Atenas

La prensa griega interpretó la cooperación en defensa de Riad con Ankara e Islamabad como un grave fracaso de la política regional de Atenas.

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El acuerdo de cooperación mutua en defensa firmado entre Arabia Saudita, Turquía y Pakistán ha puesto sobre la mesa un nuevo debate en Grecia centrado en la política exterior y la seguridad. Kathimerini, uno de los periódicos más destacados de Grecia, criticó que Turquía haya aumentado su influencia en la región a pesar de las estrechas relaciones que Atenas ha desarrollado con Riad en los últimos años.

En el análisis publicado por el periódico, se argumentó que Grecia no ha logrado convertir el acercamiento diplomático establecido con Arabia Saudita en una ganancia estratégica. En la noticia, se señaló que el pacto de defensa tripartito es visto como una "situación vergonzosa" desde la perspectiva de Atenas.

Se comentó que las autoridades griegas observaron cómo Estados Unidos orientaba a los países alrededor de Irán hacia una cooperación más estrecha, pero no pudieron prever que este proceso pudiera convertirse en una alianza militar formal que incluyera un "escudo de defensa/asistencia mutua".

Uno de los puntos más llamativos para Atenas fue la evaluación de que Riad podría alejarse de proyectos a los que Grecia otorga gran importancia, como el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC). La prensa griega escribió que este panorama recuerda al proyecto del gasoducto EastMed, que anteriormente había quedado fuera de la agenda.

EL CÁLCULO DE ATENAS SOBRE RIAD

Grecia ha llevado a cabo una intensa diplomacia en los últimos cinco años para fortalecer sus relaciones con Arabia Saudita. En este contexto, Atenas desplegó una batería de misiles Patriot de la Fuerza Aérea griega en la región con el fin de proteger las instalaciones de la refinería de Yanbu en la costa del mar Rojo y el oleoducto Este-Oeste.

Se informó que, en los últimos meses, más de 100 soldados griegos asignados a esta batería han desempeñado un papel en la protección de los intereses saudíes contra los misiles balísticos y los vehículos aéreos no tripulados (UAV) lanzados por Irán y los hutíes. Sin embargo, según la prensa griega, estos pasos no fueron suficientes para limitar el peso de Turquía en la arquitectura de seguridad del Golfo y Oriente Medio.

El comentarista saudí Ali Shihabi, conocido por su cercanía al palacio real, explicó la justificación de la alianza basándose en el debilitamiento de la disuasión estadounidense y la amenaza iraní. Shihabi declaró: "Esta alianza es el resultado del hecho de que la capacidad de disuasión estadounidense se ha debilitado seriamente y de que la amenaza iraní debe ser enfrentada personalmente por las potencias regionales".

También llamó la atención que el acuerdo se firmara en un momento en que Riad siente más de cerca las amenazas provenientes de los hutíes respaldados por Irán en Yemen. Los ataques de los hutíes contra petroleros en el mar Rojo y los ataques con drones y misiles contra la infraestructura energética saudí se señalan como factores que aceleran la búsqueda de seguridad en la región.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán anunció que el acuerdo tiene como objetivo aumentar la disuasión mutua contra cualquier tipo de agresión. En el comunicado, se enfatizó que un ataque armado contra una de las partes se consideraría un ataque contra todas ellas.

El acuerdo fue firmado por el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salmán, el presidente Recep Tayyip Erdoğan y el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif. Se indicó que Riad e Islamabad llevaban meses manteniendo conversaciones para ampliar la cooperación en defensa de manera que incluyera a Turquía, y que la tensión vivida con los hutíes aceleró este proceso.

Burcu Özçelik, analista del Royal United Services Institute con sede en Londres, dijo en una evaluación para el Financial Times que el pacto es coherente con la expectativa de Estados Unidos de que los países de la región asuman sus propias responsabilidades de defensa. Según Özçelik, el acuerdo también coincide con el enfoque de Turquía de "soluciones regionales para problemas regionales".

Desde la perspectiva de Ankara, se considera que el pacto tiene el potencial de ampliar las áreas de exportación de defensa y cooperación militar en el golfo Pérsico. Los trabajos conjuntos de Turquía y Pakistán en el campo del desarrollo de UAV y los acuerdos de UAV a gran escala que Arabia Saudita ha realizado con Baykar se encuentran entre los temas destacados en este marco.

En las fuentes se expresó que el acuerdo no cubre la capacidad de disuasión nuclear de Pakistán; esta capacidad se mantiene separada frente a la amenaza de la India. Se sabe que Pakistán ha brindado apoyo técnico y de entrenamiento al ejército saudí durante mucho tiempo, y que Turquía y Pakistán llevan a cabo ejercicios navales y aéreos conjuntos.