El petrolero Strinda, con bandera de Noruega, fue alcanzado por un misil de los hutíes respaldados por Irán

El último movimiento amenazante de los hutíes ha elevado la tensión militar y política en el mar Rojo, una ruta comercial internacional de vital importancia.

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Un misil de crucero impactó contra un petrolero que navegaba con bandera de Noruega frente a las costas de Yemen, causando daños. Un destructor estadounidense intervino para asistir al buque, mientras que los hutíes se atribuyeron la responsabilidad del ataque.

El último movimiento amenazante de los hutíes ha elevado la tensión militar y política en el mar Rojo, una ruta comercial internacional de vital importancia.

El ataque ocurrió al norte del estrecho de Bab el-Mandeb, en el mar Rojo, cerca de la ciudad yemení de Moca. Las fuerzas hutíes, respaldadas por Irán, reivindicaron la acción y alegaron que llevaron a cabo el ataque después de que la tripulación del petrolero no respondiera a sus advertencias.

La tripulación del Strinda, que navegaba hacia Venecia con un cargamento de aceite vegetal y biocombustibles desde Malasia, resultó ilesa. Tras la intervención de un destructor estadounidense, el Strinda tuvo que cambiar su rumbo y dirigirse hacia un puerto seguro.

El hecho de que un buque comercial que navegaba por una ruta comercial estratégica fuera atacado deliberadamente por un grupo respaldado por un Estado ha generado serias preocupaciones sobre la seguridad marítima internacional y la libertad de navegación.

Al comienzo de la guerra entre Israel y Hamás, las fuerzas hutíes habían amenazado con bloquear en el mar Rojo a los barcos vinculados con Israel. Sin embargo, el hecho de que el Strinda, cuya conexión con Israel no está confirmada, también haya sido atacado, complica aún más las dimensiones de la amenaza, arrastrando a otros países con buques en la misma ruta al círculo de peligro.

Por otro lado, los hutíes declararon en un comunicado hace unas semanas que solo permitirían el paso de barcos que transportaran ayuda a Gaza y que considerarían a todos los demás buques como "objetivos legítimos".