El plan de EE. UU. e Israel se topa con el obstáculo de Irak
La estrategia de EE. UU. e Israel para movilizar a las fuerzas kurdas contra Irán ha recibido una respuesta clara tras las declaraciones de Nechirvan Barzani. El Gobierno Regional del Kurdistán (GRK) ha anunciado explícitamente que no desea involucrarse en los conflictos.
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En los últimos días, han aparecido informes en la prensa internacional sobre los supuestos preparativos de un nuevo plan por parte de EE. UU. e Israel contra Irán. Se ha sugerido que la CIA y el servicio de inteligencia israelí, el Mossad, tienen como objetivo utilizar a grupos kurdos, especialmente a organizaciones separatistas lideradas por el PJAK, en operaciones militares contra Irán.
Se ha informado que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, encabeza este plan, y que el presidente de EE. UU., Donald Trump, dio claridad a estos objetivos durante una conversación telefónica con los líderes del Gobierno Regional del Kurdistán (GRK).
También ha llamado la atención que seis organizaciones separatistas distintas se hayan unido bajo el liderazgo del PJAK para formar una coalición y hayan anunciado que están listas para llevar a cabo acciones contra Irán.
GRK: “NO SEREMOS PARTE DE LA GUERRA”
Tras estos acontecimientos, se produjo una declaración importante desde la oficina del primer ministro del GRK. El GRK enfatizó que ni un solo kurdo iraquí ha cruzado la frontera con Irán y señaló que las noticias al respecto carecen de fundamento. El hecho de que la declaración se produjera inmediatamente después de la conversación telefónica con el presidente estadounidense Trump ha sido interpretado como una señal de que el deseo de EE. UU. de utilizar a los grupos kurdos en el conflicto no ha encontrado eco en el GRK.
Por su parte, el presidente del GRK, Nechirvan Barzani, declaró: “No debemos ser parte de ningún conflicto o tensión militar que ponga en peligro la vida y la seguridad de nuestros ciudadanos”. Barzani añadió: “Proteger la integridad territorial de la Región del Kurdistán y nuestros logros constitucionales solo puede lograrse mediante la unidad, la armonía y la responsabilidad nacional compartida de todas las fuerzas políticas y componentes del Kurdistán”.
EL PLAN DE EE. UU. E ISRAEL SE TOPA CON EL OBSTÁCULO DE IRAK
Persisten las preocupaciones de EE. UU. sobre si el PJAK y su coalición serán suficientes frente a Irán. Se alega que Israel y EE. UU. son conscientes de la falta de municiones y entrenamiento de estos grupos. A pesar de ello, las potencias occidentales tienden a considerar a estos grupos como fuerza de infantería.
El GRK, por su parte, se opone firmemente a que el país sea arrastrado a la guerra. Se señala que esta postura adoptada por la administración kurda iraquí, especialmente bajo el liderazgo de Nechirvan Barzani, constituye un obstáculo serio para los planes políticos y militares de EE. UU. e Israel.
A la luz de estos acontecimientos, ha quedado claro una vez más que Irak está decidido a no involucrarse en un posible conflicto con su vecino, Irán.