El presidente de Hungría, Sulyok, firma la reforma constitucional que pone fin a su mandato: 'No tenía otra opción'

El presidente de Hungría, Tamas Sulyok, ha firmado la reforma constitucional aprobada por el gobierno del primer ministro Peter Magyar que pone fin a su mandato. Hasta que el Parlamento húngaro designe a un nuevo presidente, la presidenta de la Asamblea, Agnes Forsthoffer, asumirá la presidencia interina a partir del lunes.

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El presidente de Hungría, Tamas Sulyok, ha anunciado que ha firmado la reforma constitucional aprobada por el Partido Tisza, liderado por el primer ministro Peter Magyar, la cual pone fin a su mandato.

Sulyok, quien también es exjuez del Tribunal Constitucional de Hungría, declaró que no tenía otra opción que aprobar la reforma debido a que el procedimiento legislativo cumplía con la normativa, aunque señaló que la reforma daña el Estado de derecho en Hungría.

Sulyok afirmó: "La 17ª enmienda de la Constitución ha marcado un punto de inflexión en la democracia constitucional de Hungría. La destitución de funcionarios públicos mediante un método que viola abiertamente el Estado de derecho constituye un precedente negativo que abre una herida profunda en los valores constitucionales de la democracia, la separación de poderes y los principios del Estado de derecho".

La presidenta de la Asamblea, Forsthoffer, asumirá la presidencia interina

Tras la firma de la reforma por parte de Sulyok, Magyar anunció que la presidenta de la Asamblea, Agnes Forsthoffer, asumirá el cargo de presidenta interina a partir del lunes. Magyar declaró: "Con estas decisiones, estamos restaurando algo que el régimen de Orban intentó arrebatar al pueblo húngaro durante muchos años. Estamos restableciendo la confianza en que el poder puede ser limitado, que los activos públicos pueden ser recuperados y que el Estado puede volver a servir a sus ciudadanos, a los ciudadanos húngaros libres".

El ex primer ministro de Hungría, Viktor Orban, criticó la medida y, en una declaración a través de su cuenta de redes sociales, señaló: "El despotismo ya no es una amenaza, es la realidad misma. Si esto se le puede hacer al presidente, mañana nadie estará a salvo".

En el marco de la reforma constitucional, se espera que el Parlamento de Hungría elija a un nuevo presidente, bajo la condición de que este permanezca en el cargo hasta que entre en vigor una nueva constitución o por un máximo de cinco años.

Por otro lado, la nueva normativa también impone un límite de 12 años de mandato a los responsables políticos y establece la jubilación obligatoria a los 70 años para los jueces del Tribunal Constitucional. Se espera que esta medida obligue a jubilarse al actual presidente del Tribunal Constitucional, Peter Polt, considerado un aliado de Orban.

Desde que asumió el cargo tras las elecciones celebradas en abril, el primer ministro Magyar había pedido reiteradamente la dimisión del presidente Sulyok, acusándolo de no representar el sentido de unidad nacional en temas importantes y de servir a los intereses de Orban y su antiguo gobierno.