El primer ministro español Sánchez: El mundo se enfrenta a una gran catástrofe
El primer ministro de España, Pedro Sánchez, afirmó que la guerra actual en Oriente Medio podría tener consecuencias mucho más graves que la guerra de Irak de 2003.
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En su intervención ante el Parlamento, Sánchez declaró: “Este no es el mismo escenario que la guerra ilegal en Irak. Nos enfrentamos a una catástrofe mucho mayor, con efectos mucho más amplios y profundos”.
Sánchez recordó que en la guerra de Irak murieron cerca de 300.000 personas y más de 5 millones fueron desplazadas, subrayando que la situación actual es más peligrosa. Señaló que la razón de esto es que Irán es un actor militar poderoso que se ha estado preparando para una guerra así durante los últimos 40 años.
Sánchez indicó que la población de Irán es el doble que la de Irak y su impacto en la economía global es cinco veces mayor, añadiendo que el país cuenta con más soldados que Alemania, Francia e Italia juntos y que puede controlar el estrecho de Ormuz con misiles balísticos de 4.000 kilómetros de alcance.
No se concedió permiso para bases a EE. UU.
Sánchez también anunció que España no ha permitido el uso de las bases militares de Morón y Rota para los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Afirmó que esta decisión se tomó a pesar de las amenazas de Washington de cortar las relaciones comerciales.
El primer ministro señaló que los ataques se produjeron en un momento en que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán estaban en curso, y que el presidente estadounidense comenzó a bombardear Irán apenas dos días después de rechazar una oportunidad de acuerdo. Expresó que estos ataques se llevaron a cabo “sin base legal, sin informar a los aliados y sin un objetivo claro”.
El grave balance de la guerra
Sánchez también se refirió a los efectos de la guerra hasta la fecha:
"Se han alcanzado más de 3.000 objetivos. Se han destruido más de 40.000 hogares, hospitales y escuelas. Se han dañado infraestructuras energéticas donde se produce el 20% de la producción mundial de gas. Al menos 2.000 personas han perdido la vida. Cientos de miles de personas se han convertido en refugiados".
Sánchez enfatizó que los efectos económicos y humanitarios de esta destrucción durarán años.
“Nadie conoce el futuro”
Sánchez destacó la incertidumbre sobre cómo terminará la guerra y dijo: “Francamente, nadie sabe qué pasará y esa es la mayor tragedia”.
Mencionó la posibilidad de que el estrecho de Ormuz permanezca cerrado y que la guerra pueda durar meses, o incluso años.
“Esta vez, la pesadilla de Irak podría regresar aún más grande”, dijo Sánchez, añadiendo que España trabajará para proteger a sus ciudadanos de las consecuencias de esta guerra.
Además, en sus críticas hacia Estados Unidos, afirmó: “Ser aliados no es obedecer ciegamente. Es decir la verdad, y la verdad es que esta guerra es un gran error”.
Dura reacción de la oposición
El líder de la oposición principal, Alberto Núñez Feijóo, criticó duramente a Sánchez. Feijóo, sugiriendo que el régimen iraní agradeció a Sánchez, hizo referencia a un video falso difundido en redes sociales donde supuestamente soldados iraníes pegaban la foto de Sánchez en misiles.
Feijóo acusó al gobierno de “hipocresía” y dijo: “Es difícil defender la paz si el régimen iraní pone tu cara en sus misiles”. Además, criticó el discurso pacifista del gobierno a pesar de que España ha aumentado su gasto en defensa.