Una embarcación procedente de EE. UU. abrió fuego contra las fuerzas de seguridad cubanas

El Ministerio del Interior de Cuba informó que, durante una intervención contra una lancha rápida que violó las aguas territoriales del país tras partir del estado de Florida, EE. UU., cuatro atacantes que abrieron fuego contra las fuerzas de seguridad perdieron la vida y siete personas resultaron heridas, entre ellas un agente cubano.

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Mientras continúa la tensión diplomática entre Estados Unidos y Cuba, se produjo un enfrentamiento armado en aguas territoriales cubanas. En un comunicado del Ministerio del Interior de Cuba, se indicó que una lancha rápida registrada en EE. UU. partió de un puerto en el estado de Florida y realizó una incursión fronteriza en aguas cubanas.

Se informó que las fuerzas de seguridad cubanas acudieron al lugar para intervenir ante la violación cerca de la isla Cayo Falcones, al norte del país, y que algunas personas a bordo de la embarcación abrieron fuego contra las autoridades durante la intervención.

Se anunció que, tras la respuesta de las fuerzas de seguridad cubanas, cuatro atacantes a bordo de la embarcación murieron y otras seis personas resultaron heridas. Asimismo, se registró que un comandante de la patrullera de las fuerzas de seguridad fronteriza cubanas también resultó herido. Se comunicó que los heridos fueron evacuados y recibieron asistencia médica.

En el comunicado del Ministerio se señaló: "Ante las dificultades actuales, Cuba reafirma una vez más su determinación de proteger sus aguas territoriales, en línea con el principio de defensa nacional que es uno de los elementos fundamentales para salvaguardar su soberanía y la estabilidad en la región".

El gobierno cubano informó que aún no se han determinado las identidades de los ocupantes de la embarcación ni el propósito de su presencia en la zona, y anunció que se ha iniciado una investigación exhaustiva sobre el incidente.

El suceso ocurre en un momento de relaciones deterioradas tras el ataque aéreo a gran escala de EE. UU. contra Venezuela el 3 de enero y la expulsión forzosa del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa del país.