Erupciones volcánicas y los minerales del futuro: nuevas investigaciones sobre el yacimiento de Toongi

Científicos han descubierto que los cristales formados durante las erupciones volcánicas podrían desempeñar un papel fundamental en el rastreo de elementos de tierras raras. Este hallazgo podría arrojar luz sobre futuras actividades mineras.

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El yacimiento de Toongi, cerca de la ciudad de Dubbo en Australia, es una gran masa rocosa formada como resultado de erupciones volcánicas ocurridas hace 215 millones de años. Esta región, extremadamente rica en elementos de tierras raras que son críticos para tecnologías modernas como vehículos eléctricos, paneles solares y teléfonos móviles, posee un gran potencial para satisfacer la demanda que se espera que aumente en el futuro.

Mientras continúan las actividades mineras en Toongi, los científicos estudian los procesos volcánicos para comprender mejor cómo se forman este tipo de yacimientos.

Una nueva investigación realizada en Australia ha revelado que los pequeños cristales que se forman dentro de los volcanes ofrecen pistas importantes para rastrear los elementos de tierras raras. Este estudio fue publicado en la revista Nature Communications Earth and Environment.

Los elementos de tierras raras se forman mediante procesos de fusión parcial en la capa del manto terrestre. El magma formado por la fusión del manto transporta estos elementos a la superficie y, durante el enfriamiento, se cristalizan nuevos minerales. Si este magma se cristaliza dentro de la corteza antes de llegar a la superficie, se forman rocas ricas en elementos de tierras raras.

El Complejo Magmático de Gardar en el sur de Groenlandia y la Serie Volcánica de Benolong en la región de Nueva Gales del Sur en Australia son lugares donde este tipo de magmas enriquecidos han llegado a la superficie. El yacimiento de Toongi, como parte de esta serie, está compuesto por restos de magma solidificado dentro de un antiguo sistema volcánico.

Las rocas de Toongi presentan dos diferencias importantes en comparación con otras series volcánicas. En primer lugar, los cristales de clinopiroxeno tienen niveles bajos de elementos de tierras raras, y estos elementos están concentrados en un mineral especial llamado eudialita. En segundo lugar, las estructuras internas de los cristales en forma de reloj de arena indican un proceso de cristalización rápida caracterizado por una liberación rápida de gases.

Los científicos continúan sus estudios para comprender cómo estos procesos volcánicos contribuyen a la formación de yacimientos ricos en elementos de tierras raras. Al examinar las rocas en la superficie, intentan obtener información valiosa sobre la estructura interna de la Tierra. En particular, el mineral clinopiroxeno destaca como una herramienta importante para esclarecer la historia de estos procesos.