¡Esta es la ciudad sin semáforos! Todos están muy tranquilos

Vaduz, una de las capitales más pequeñas de Europa, no tiene ni un solo semáforo, pero el tráfico fluye sin problemas. ¿Es esto posible y cómo se logra?

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Vaduz, la capital de Liechtenstein, un pequeño principado situado entre Austria y Suiza, posee una característica bastante curiosa entre las capitales del mundo: no hay ni un solo semáforo en toda la ciudad. Quienes visitan la ciudad no se encuentran con vehículos esperando ante una luz roja ni con conductores que aceleran al ponerse el semáforo en verde. En su lugar, observan un tráfico fluido y tranquilo.

Detrás de este sistema se esconde una gran conciencia vial. Aunque la baja densidad de población en Vaduz es un factor importante, el elemento determinante es el estricto cumplimiento de las normas de tráfico por parte de los conductores y la internalización de comportamientos éticos "no escritos". En toda la ciudad, a menos que se indique lo contrario en los cruces, el vehículo que viene por la derecha siempre tiene prioridad, y esta norma está respaldada por señales de tráfico específicas.

Gracias a las rotondas, el tránsito se organiza de manera ordenada incluso sin semáforos. Los conductores reducen la velocidad automáticamente en los pasos de peatones; por ello, los peatones pueden sentirse más seguros que en las grandes ciudades.

DATOS SOBRE LIECHTENSTEIN

Más allá de su peculiar tráfico, Liechtenstein cuenta con muchas características importantes. Este microestado es reconocido como el cuarto país más pequeño de Europa y, a pesar de ser uno de los países más ricos del mundo, no posee su propio aeropuerto. Quienes desean viajar al país suelen llegar desde Zúrich por carretera en aproximadamente una hora y media.

Desde el punto de vista económico, el país destaca especialmente por la producción de prótesis dentales y tecnología dental. Una de las empresas más grandes del lugar, Ivoclar Vivadent, controla una quinta parte del mercado mundial.

El estilo de vida en Liechtenstein también llama la atención. La pausa oficial para el almuerzo, que se aplica en todo el país todos los días entre las 12:00 y las 13:30, se considera acorde con el bienestar de la cultura laboral y la disciplina de trabajo, y es casi intocable.

En su historia reciente, el país se ha quedado atrás respecto a Europa en algunos derechos. El derecho al voto de las mujeres fue aceptado mediante referéndum recién en 1984, por un estrecho margen. Hasta entonces, los referéndums realizados no habían reconocido este derecho. Junto a su sólida economía y modernas infraestructuras, este retraso destaca como un detalle interesante en la historia social del país.