Impactante análisis de The Economist: La disuasión se debilita

La revista señala que EE. UU. y China están mejorando sus arsenales, mientras que la agenda de control de armas se ha reducido en comparación con la era de la Guerra Fría.

12punto

La revista británica The Economist ha evaluado que, entre los líderes de las grandes potencias nucleares, el miedo al "desastre nuclear" que limitaba la escalada durante la Guerra Fría se ha debilitado. El análisis indica que el antiguo equilibrio basado en la posibilidad de una destrucción mutua se ha erosionado, y que los actores nucleares, especialmente Estados Unidos y China, están expandiendo o modernizando sus arsenales.

La revista recuerda la cumbre celebrada en Reikiavik en 1986 entre el presidente estadounidense Ronald Reagan y el líder soviético Mijaíl Gorbachov, señalando que los contactos alcanzados en aquel entonces sentaron las bases para acuerdos que posteriormente eliminaron ciertas categorías de armas nucleares. También se destacó que ambos líderes reafirmaron el objetivo a largo plazo de renunciar por completo a las armas nucleares.

Hoy en día, se afirma que el panorama se ha invertido. Según el análisis, mientras Estados Unidos aumenta su capacidad de defensa antimisiles, desarrolla colaboraciones en el ámbito de la tecnología nuclear con aliados como Arabia Saudita y Corea del Sur. También se informó que el presidente estadounidense Donald Trump defiende el sistema de defensa aérea "Cúpula de Hierro", destinado a proteger al país contra ataques con misiles.

LA AGENDA DE CONTROL DE ARMAS SE REDUCE

Según The Economist, China, bajo el liderazgo de Xi Jinping, aunque expresa su oposición a una guerra nuclear, se niega a participar en negociaciones tripartitas de control de armas nucleares con Estados Unidos y Rusia. Pekín justifica esta postura argumentando que su propio arsenal es mucho menor en comparación con los inventarios estadounidenses y rusos.

El análisis también sostiene que ha disminuido la determinación de China de apoyar las sanciones internacionales destinadas a limitar los programas nucleares de Corea del Norte e Irán. Se señaló que Pekín evita presiones que pongan en riesgo la estabilidad de los regímenes políticos en esos países.

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, también declaró en una entrevista concedida a Le Temps en junio que la situación actual en el ámbito nuclear no puede compararse directamente con la carrera armamentista de principios de los años 80, y señaló que el desarme nuclear sigue siendo un objetivo lejano.

Según los datos de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), el gasto de Estados Unidos en armas nucleares aumentó un 22% en 2025, alcanzando los 69.200 millones de dólares. Esta cifra significa que Washington destina más recursos a su arsenal nuclear que todos los demás países juntos. En la misma lista, China ocupa el segundo lugar con 13.500 millones de dólares, el Reino Unido el tercero con 12.600 millones de dólares y Francia el cuarto con 7.700 millones de dólares.

En el marco del Tratado de No Proliferación Nuclear, Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia y China son reconocidos como potencias nucleares oficiales por haber producido y probado armas nucleares antes del 1 de enero de 1967.