Irak: Los ataques de EE. UU. son una violación de la soberanía nacional

El gobierno iraquí ha declarado que los ataques estadounidenses en el oeste del país constituyen una violación de su soberanía nacional.

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El portavoz militar del Primer Ministro de Irak, el general Yahya Rasul, afirmó en un comunicado escrito que las regiones de Al-Qaim y las zonas fronterizas en la provincia de Anbar, al oeste de Irak, fueron objeto de ataques por parte de aviones estadounidenses, señalando: "Estos ataques ocurrieron en un momento en que Irak intenta garantizar la estabilidad en la región. Esto supone una violación de la soberanía de Irak y un sabotaje a los esfuerzos del gobierno iraquí".

Resul, quien destacó que dichos ataques estadounidenses representan una amenaza que arrastra a Irak y a la región hacia consecuencias no deseadas, advirtió que los resultados de esto serían graves para la seguridad y la estabilidad de Irak y de la región.

Se había informado que un depósito de armas perteneciente a la milicia chií Hashd al-Shaabi fue alcanzado en el ataque estadounidense en el oeste de Irak.

El Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) había anunciado que, en respuesta al ataque a su base, llevó a cabo ataques aéreos contra objetivos pertenecientes al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán en Irak y Siria.

85 OBJETIVOS ATACADOS

En un comunicado escrito emitido por el CENTCOM, se informó que al menos 85 objetivos pertenecientes a la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y a grupos de milicias afiliados fueron alcanzados mediante ataques aéreos en Siria e Irak.

En el comunicado, donde se indicó que en los ataques participaron bombarderos de largo alcance que despegaron desde Estados Unidos y se utilizaron más de 125 bombas de precisión, se expresó que en las zonas objetivo fueron alcanzados centros de mando y control, cohetes, misiles y vehículos aéreos no tripulados.

En el ataque perpetrado contra la base estadounidense denominada Torre 22, murieron 3 soldados estadounidenses y más de 40 resultaron heridos.

La administración estadounidense había anunciado que, en respuesta a dicho ataque, llevaría a cabo ataques de múltiples niveles y distribuidos en el tiempo, y que los grupos respaldados por Irán serían el objetivo.