Japón amplía su red de defensa en Asia-Pacífico frente a China
Tokio refuerza su búsqueda de equilibrio frente a China en Asia-Pacífico mediante el aumento de su presupuesto de defensa y la profundización de la cooperación militar con los países de la región.
12punto
Mientras los equilibrios de seguridad en Asia Oriental se reconfiguran, Japón está transformando su línea de defensa, que durante muchos años se centró en EE. UU., hacia una estrategia más activa. El gobierno de Tokio tiene como objetivo fortalecer la disuasión regional frente a la creciente presión militar y diplomática de China en torno a Taiwán y el mar de China Meridional.
Esta nueva orientación de Japón destaca por el aumento en el presupuesto de defensa y los pasos dados para ampliar su capacidad militar. El país, que durante mucho tiempo asumió un papel militar limitado debido al marco constitucional pacifista adoptado tras la Segunda Guerra Mundial, está dando recientemente mayor peso a temas como la adquisición de misiles de largo alcance y municiones modernas.
Las maniobras de Tokio no se limitan únicamente a aumentar la capacidad de defensa nacional. Mientras Japón fortalece su papel en el Diálogo de Seguridad Cuadrilateral (QUAD), en el que participan EE. UU., Australia e India, también profundiza sus cooperaciones de defensa y logística con países que mantienen tensiones con China por la soberanía y las zonas de jurisdicción marítima.
En este contexto, los contactos establecidos con países como Filipinas, Vietnam y Corea del Sur dan lugar a interpretaciones de que se está creando una línea de equilibrio más amplia contra la influencia de China en Asia-Pacífico. Para Pekín, se evalúa que el riesgo real no es tanto la intervención unilateral de EE. UU., sino el acercamiento de las potencias locales de la región en torno a una base de seguridad común.
El hecho de que Japón aumente sus asociaciones en la región utilizando conjuntamente herramientas diplomáticas, económicas y militares podría hacer que la tensión en la línea Pekín-Tokio sea más visible. Según los expertos, este proceso es candidato a ser uno de los temas de seguridad más críticos del próximo periodo en Asia-Pacífico.