Las nuevas iniciativas de asentamientos judíos en el sur de Siria generan polémica
Grupos de activistas israelíes de extrema derecha han intensificado sus actividades para cruzar la frontera con el objetivo de establecer asentamientos judíos en el sur de Siria, mientras el ejército israelí ha endurecido sus medidas para detener este tipo de iniciativas.
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La inusual actividad registrada en las últimas semanas en la frontera entre Israel y Siria llamó la atención después de que saliera a la luz que grupos de extrema derecha procedentes de Israel intentaban entrar sin autorización en territorio sirio. Mientras el ejército israelí se centra en alejar a estos grupos de la zona, con el argumento de que podrían provocar inestabilidad regional, han surgido preocupaciones de que dichos movimientos de colonos puedan querer trasladar a Siria un proceso similar al modelo de Cisjordania.
Grupos de activistas, en particular los "Pioneros de Bashan", cuyos integrantes no superan unas decenas de personas, comenzaron a anunciar públicamente que desean establecer asentamientos judíos en las regiones de Quneitra, Daraa y Sweida, en el suroeste de Siria. Los colonos israelíes defienden la necesidad de crear allí nuevas zonas de residencia que aumenten su propia seguridad. Se señala que estas iniciativas están vinculadas al objetivo de controlar los Altos del Golán. Israel tomó los Altos del Golán a Siria en 1967 y los anexó, pero esa medida no fue reconocida en gran medida por la comunidad internacional.
Los miembros de los "Pioneros de Bashan" alegan que la región de Bashan, mencionada en la Biblia, forma hoy parte de los territorios de Siria y Jordania, y plantean reivindicaciones de derechos históricos. En las publicaciones en redes sociales de los activistas israelíes aparecen imágenes tomadas mientras entran en la zona y despliegan banderas israelíes.
Amos Azaria, uno de los líderes de los activistas, afirmó que quieren crear un "corredor humanitario" entre Sweida e Israel y declaró: “Toda la región de Daraa debe ser limpiada de enemigos que quieren destruirnos y en su lugar deben establecerse asentamientos judíos”. Se indicó que Azaria es también profesor de ciencias de la computación en la Universidad Ariel.
Las autoridades militares israelíes, por su parte, adoptan una postura clara contra los intentos transfronterizos de los grupos de colonos, al señalar que los grupos civiles que cruzan la frontera sin autorización podrían entorpecer las operaciones militares y poner en riesgo la seguridad del personal. Por ello, los activistas que entraron en la zona fueron detenidos rápidamente y entregados a la policía. En imágenes difundidas en redes sociales se ve a soldados israelíes dispersando a los miembros del grupo y arrestando a algunos con bridas de plástico.
Desde el lado del Gobierno sirio no se hizo ninguna declaración directa sobre los grupos de colonos, mientras continúa la reacción contra la presencia militar de Israel. La administración de Damasco exige la retirada completa de los soldados israelíes de la zona y la intervención de la comunidad internacional.
Además, en el sur del Líbano ha surgido un panorama similar. Otro grupo israelí de extrema derecha llamado “Uri Tzafon” también está llevando a cabo nuevas iniciativas allí. Las autoridades libanesas, por su parte, se centran prioritariamente en la presencia militar del ejército israelí en su país. El viceprimer ministro del Líbano, Tarek Mitri, advirtió que este tipo de grupos podrían parecer pequeños al principio, pero con el tiempo podrían evolucionar hacia movimientos de asentamientos más amplios, similares a los de Cisjordania.
Entre las afirmaciones también figura que los miembros del grupo han encontrado ciertos apoyos dentro del Gobierno israelí. Amos Azaria, quien dijo: "Recibimos apoyo de nuestros amigos en el Gobierno y de numerosos diputados", también comparte en sus cuentas de redes sociales reuniones mantenidas con ministros. En los medios israelíes se informó de que hasta ahora no se ha preparado ninguna acusación formal contra los colonos que cruzaron la frontera sin autorización.
Los expertos señalan que las actividades de estos grupos, que actúan de manera similar al modelo de "asentamiento joven" en Cisjordania, podrían generar graves riesgos de seguridad en Siria y el Líbano. La opinión pública internacional, preocupada por que los delicados equilibrios de la región se vean amenazados, continúa siguiendo los acontecimientos con inquietud.