Las sanciones de EE. UU. a China también afectarán a Turquía: millones de dólares en gastos adicionales

El nuevo plan de sanciones de Estados Unidos contra China podría afectar al comercio marítimo mundial y exponer a países como Turquía a dificultades económicas.

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El gobierno de EE. UU. está preparando un nuevo plan de sanciones dirigido a los buques de carga fabricados en China o propiedad de empresas chinas. Este plan contempla el pago de tarifas adicionales de un millón de dólares cada vez que dichos buques entren en puertos estadounidenses. Si esta propuesta se convierte en ley, podrían producirse cambios significativos en el comercio marítimo a nivel mundial.

La regulación propuesta incluye el pago de 1 millón de dólares o más por cada entrada de buques propiedad de China o construidos en China en los puertos de EE. UU. Esta situación podría afectar el comercio de muchos países, incluida Turquía. El hecho de que los buques de fabricación china estén sujetos a esta tarifa en cada visita portuaria podría dar lugar a diferentes cálculos basados en el tonelaje.

Los economistas señalan que estas sanciones podrían dañar la cadena de suministro de EE. UU. y hacer que las empresas de transporte busquen rutas alternativas. Por ejemplo, las empresas podrían considerar utilizar puertos de México y Canadá para transportar mercancías a EE. UU. mediante transporte terrestre.

El presidente del Consejo Mundial de Transporte Marítimo, Joe Kramek, afirmó que estas políticas podrían provocar pérdidas de empleo en los puertos estadounidenses y aumentar los precios al consumidor.

ACUSACIÓN A EE. UU. DE 'DISTORSIONAR LOS HECHOS'

Por su parte, China critica duramente este plan. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China sostiene que este paso de EE. UU. viola las normas de la Organización Mundial del Comercio. La Asociación Nacional de la Industria de Construcción Naval de China y la Asociación de Armadores de China también calificaron los resultados de la investigación de EE. UU. como una distorsión de los hechos.

La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) presentó esta propuesta alegando que China distorsiona injustamente el mercado internacional de producción de buques. Mientras que la cuota de los astilleros chinos en la producción mundial de buques era del 5 por ciento en 1999, a partir de 2023 ha superado el 50 por ciento. Este desarrollo es criticado bajo el argumento de que EE. UU. sigue una política de subsidios al sector de fabricación naval.

La propuesta estará abierta a la opinión pública hasta el 24 de marzo y el gobierno tomará su decisión final sobre si implementar o no esta política.