Llamado a nuevos obstáculos para la venta de F-35 a Turquía en el Congreso de EE. UU.
Antes de la cumbre de la OTAN que se celebrará en Washington, ha surgido una fuerte oposición en el Congreso de EE. UU. a la reincorporación de Turquía al programa F-35. La iniciativa anti-Turquía del representante republicano ha vuelto a tensar las relaciones antes de la cumbre.
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La tensión entre Estados Unidos y Turquía se ha reavivado antes de la próxima cumbre de la OTAN. El congresista republicano Mike Lawler ha abierto a firmas en el Congreso un borrador de carta que exige que se impida de forma definitiva, también en el futuro, la venta o transferencia de aviones de combate F-35 a Turquía. En este escrito, dirigido al presidente de EE. UU., Donald Trump, se critica duramente la política exterior y los movimientos de defensa de Ankara, y se solicita la continuación de la prohibición de los F-35 aplicada desde 2019.
En la carta preparada, se enumeran como motivos principales el hecho de que Turquía siga manteniendo en su poder los sistemas de defensa aérea S-400 de fabricación rusa, sus actividades militares en el norte de Chipre, las rutas seguidas en sus políticas hacia Grecia, el aumento de las declaraciones antiisraelíes y su acercamiento a Irán. La iniciativa del congresista considera la posición reciente de Ankara como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y sus aliados.
LA OPINIÓN DE QUE "YA NO ES UN SOCIO CONFIABLE"
Lawler, al tiempo que subraya que Turquía ha sido un aliado de la OTAN desde 1952, afirmó que, en las condiciones actuales, Ankara no puede ser vista como un "socio confiable". En la carta, llama la atención el recordatorio de que Turquía fue expulsada del programa F-35 durante la era Trump debido a la crisis de los S-400, y se hace un llamado a "mantenerse firme en el mensaje enviado".
EL PROGRAMA F-35 ES DE IMPORTANCIA ESTRATÉGICA
Mike Lawler, quien sostiene que el programa F-35 constituye la base de la cooperación en defensa y la superioridad militar entre la OTAN y los países socios, declaró: "La entrega a Turquía de una de las tecnologías militares más avanzadas de EE. UU. es contraria a los intereses estadounidenses". Con este llamado, que también ha encontrado apoyo en las redes sociales, el congresista indicó que está decidido a oponerse a las presiones para la venta de F-35 a Turquía y que mantendrá esta postura claramente en el Congreso.
Otro elemento que llama la atención en la carta es que los actuales pasos militares y diplomáticos de Turquía son vistos como un riesgo para la seguridad y los intereses a largo plazo de Estados Unidos. En las declaraciones de Lawler, destacaron las palabras: "La entrega a Turquía de una de las tecnologías militares más avanzadas de Estados Unidos es totalmente contraria a los intereses de EE. UU.".
En los próximos días quedará claro si esta iniciativa, puesta sobre la mesa antes de la cumbre de la OTAN, añadirá una nueva dimensión a la crisis de los F-35 en la línea Ankara-Washington.