Los talibanes expulsan de las escuelas a los profesores con barba corta
La Dirección de Educación de la provincia de Sar-e Pol advirtió a 168 profesores y empleados que serían despedidos debido a una "apariencia que no cumple con las leyes de la sharia".
Independent Türkçe
En la provincia de Sar-e Pol, al norte de Afganistán, las autoridades del Departamento de Educación talibán, en el marco de una operación de vigilancia a directores de escuela y profesores, advirtieron a 168 docentes con barba corta que serían expulsados de sus centros si no se dejaban crecer la barba.
El jefe del departamento de educación de la provincia, Maulvi Mohammad Rahmani, declaró en una carta enviada a los profesores y empleados de las escuelas que "aproximadamente 168 profesores y empleados de la administración no cumplen con la ley y las enseñanzas islámicas".
En la carta enviada por el jefe del Departamento de Educación talibán a las oficinas educativas de las ciudades dependientes de la provincia de Sar-e Pol, se incluía una lista de las 168 personas con sus datos personales.
En dicha misiva, el funcionario gubernamental escribió que el delito cometido por estas personas era llevar la barba corta.
En su carta, Rahmani señaló el castigo para quienes no acaten la advertencia, anunciando que los profesores y empleados mencionados en el comunicado serán despedidos si no se ajustan a la definición de ley islámica del gobierno talibán.
Una fuente de la ciudad de Sar-e Pol que envió este mensaje al periódico Independent Persian afirmó que los funcionarios del Departamento de Educación talibán han recurrido al despido masivo de profesores y empleados contratados durante el anterior gobierno republicano, bajo el pretexto de que no se adhieren a la religión y a la sharia.
Aunque las opiniones sobre la barba varían entre los seguidores de los movimientos islámicos, todos coinciden en que la barba no debe ser menor a una longitud determinada. Los talibanes, por su parte, se oponen incluso al afeitado y advierten a todos los empleados de instituciones y oficinas públicas y gubernamentales que no se afeiten, para evitar que la apariencia de los hombres se asemeje a la de quienes viven en países occidentales.
Durante los últimos dos años, los talibanes han destituido a cientos de empleados de oficinas gubernamentales, incluidos profesores hombres y mujeres, bajo diversos pretextos triviales, y han nombrado a sus propios miembros en su lugar.
En el mismo contexto, el Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio de los "talibanes", que posee gran poder e influencia dentro del sistema político de este movimiento, estableció una institución para enseñar temas religiosos a los empleados gubernamentales mediante la realización de exámenes para determinar sus niveles de fe y comprensión sobre la ley y las enseñanzas islámicas, y durante los últimos dos años ha despedido a varios empleados debido a sus fracasos en las pruebas de creencias religiosas.
Sin embargo, aunque algunos funcionarios del gobierno talibán, incluido el ministro de Asuntos Exteriores, Maulvi Amir Khan Muttaqi, afirman en reuniones y conferencias internacionales que ninguno de los antiguos empleados del gobierno afgano ha sido despedido, las cifras publicadas por la Organización Internacional del Trabajo muestran que más de medio millón de personas han perdido su empleo tras la toma de control del movimiento en Afganistán, y que una parte de ellos trabajaba en instituciones y oficinas estatales.