Manifestantes incendian edificio gubernamental en el estado mexicano de Guerrero

En el estado mexicano de Guerrero, manifestantes incendiaron un edificio gubernamental exigiendo respuestas sobre los 43 estudiantes desaparecidos tras ser detenidos en 2014.

AA

Según informes de la prensa local, en Chilpancingo, capital de Guerrero, estudiantes manifestantes llegaron al edificio del gobierno estatal en cuatro autobuses.

Los manifestantes, que prendieron fuego al edificio con fuegos artificiales, exigieron que se esclarezca el destino de los 43 estudiantes desaparecidos desde 2014.

Los estudiantes manifestantes también incendiaron cerca de 12 vehículos que se encontraban en el estacionamiento.

Por otro lado, los estudiantes también protestaron por el asesinato de un estudiante a manos de la policía, quien regresaba a casa tras una manifestación celebrada en marzo en la Ciudad de México. Las autoridades señalaron que los manifestantes no fueron detenidos y abandonaron la zona poco después del incidente.

El 6 de marzo en México, decenas de manifestantes que protestaban por la desaparición de los 43 estudiantes derribaron la puerta del Palacio Nacional con un camión durante la conferencia de prensa diaria del presidente Andrés Manuel López Obrador.

43 ESTUDIANTES DESAPARECIDOS DESDE EL AÑO 2014

El 26 de septiembre de 2014, en la ciudad de Iguala, estado de Guerrero, se produjo un enfrentamiento entre estudiantes que protestaban por las condiciones laborales de los docentes y la policía. En el enfrentamiento, 6 personas murieron y 25 resultaron heridas después de que la policía abriera fuego contra los vehículos que transportaban a los estudiantes. Tras los enfrentamientos, 43 estudiantes desaparecieron después de ser obligados a subir a los vehículos.

El gobierno anterior anunció que los estudiantes fueron asesinados por miembros de un cártel de drogas a quienes fueron entregados por la policía, y que sus cuerpos fueron incinerados en un vertedero en la ciudad de Cocula.

Sin embargo, expertos internacionales designados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dependiente de la Organización de los Estados Americanos, argumentaron que el escenario anunciado por el gobierno no podía ser cierto e informaron que existían graves lagunas en la investigación.

Los expertos señalaron que no se podría haber encendido un fuego de tal magnitud en el vertedero como para reducir a cenizas cuerpos humanos.