Mensaje de Ankara sobre el Acuerdo de Defensa de La Meca: No es una alternativa a la OTAN, sino un complemento

Respecto al acuerdo firmado por Turquía, Arabia Saudita y Pakistán, Ankara ha subrayado que este paso no es una alternativa a la pertenencia a la OTAN y que no arrastrará automáticamente a los soldados turcos a crisis regionales.

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El acuerdo tripartito de defensa común firmado en La Meca entre Turquía, Arabia Saudita y Pakistán ha abierto un nuevo capítulo en la política de seguridad regional de Ankara. En las primeras evaluaciones sobre el acuerdo, destacó el mensaje de que la pertenencia de Turquía a la OTAN no es sustituida por este paso; las asociaciones regionales son vistas como estructuras complementarias que comparten la carga de la seguridad.

El acuerdo, denominado "Acuerdo de Defensa Común de La Meca", traslada al marco tripartito las cooperaciones bilaterales militares y de industria de defensa que los tres países han desarrollado recientemente. Se señala que Egipto también ha participado en el proceso a nivel de reuniones, pero que el gobierno de El Cairo no es parte del acuerdo en esta etapa. También se indica que el acuerdo está abierto a la participación de otros países de la región.

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, figura entre los principales representantes del gobierno de Riad, una de las partes del acuerdo.

LOS MENSAJES DE ANKARA

El elemento más llamativo del acuerdo es el enfoque de defensa colectiva, según el cual un ataque armado contra cualquiera de las partes se considera un ataque contra los tres países. Según Ankara, este artículo constituye un compromiso de seguridad compatible con los principios de legítima defensa y defensa común contenidos en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.

En la evaluación de fuentes turcas, se utilizó la expresión: "La pertenencia de Turquía a la OTAN y sus asociaciones regionales no son alternativas entre sí, sino estructuras complementarias que permiten compartir la carga de la seguridad". En el mismo marco, se enfatizó que Turquía continúa con sus deberes en las misiones de la OTAN y que el diálogo con los miembros de la alianza continúa.

Ankara también opina que el acuerdo no tiene como objetivo a ningún tercer país. Este mensaje llamó la atención en un momento en que la tensión entre Turquía e Israel es alta debido a la guerra en Gaza. Fuentes turcas indicaron que el acuerdo no es un "frente militar agresivo" ni una "iniciativa de contención", sino una cooperación centrada en la defensa y destinada a contribuir a la estabilidad regional.

Los contactos entre Erdoğan y Mohammed bin Salman destacaron en el trasfondo diplomático del acuerdo de defensa tripartito.

Si el acuerdo arrastrará directamente a Turquía a expedientes regionales como la tensión entre Pakistán e India, los conflictos de Arabia Saudita con los hutíes respaldados por Irán o las crisis en el Golfo, también se encuentra entre los temas debatidos. En las evaluaciones realizadas desde Ankara sobre este asunto, se afirmó: "Turquía no está siendo arrastrada a otros conflictos. Está combinando su influencia y experiencia regional con los actores fuertes de la región".

Las fuentes también enfatizaron que la participación en el acuerdo no significa que los soldados turcos serán enviados a todas las crisis regionales. Se expresó que las decisiones sobre el uso de la fuerza y las operaciones militares se tomarán dentro del marco del orden constitucional y los mecanismos nacionales de decisión de Turquía.

Según Ankara, otra dimensión del acuerdo es la cooperación en la industria de defensa, la interoperabilidad militar y la seguridad de las rutas comerciales marítimas. Especialmente considerando los efectos de las tensiones alrededor del Estrecho de Ormuz sobre el suministro de energía y el comercio global, Turquía evalúa que esta cooperación puede contribuir a las exportaciones, el suministro de energía y la estabilidad económica.