Nueva crisis migratoria en el Reino Unido

Sunak, quien anulará la decisión del tribunal sobre Ruanda mediante una ley de emergencia, ha anunciado que tampoco reconocerá la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Taner Bildik

El Tribunal Supremo, el órgano judicial más importante del Reino Unido, ha declarado que el plan del gobierno británico para enviar a los solicitantes de asilo a Ruanda es ilegal.

Tras esta decisión del tribunal, el primer ministro Rishi Sunak convocó una rueda de prensa y anunció que no abandonará el plan.

Sunak comenzó sus palabras diciendo que no está de acuerdo con la decisión del Tribunal Supremo, pero que la "acepta y respeta".

Sin embargo, afirmó que, como primer ministro, el gobierno alcanzará un nuevo acuerdo con Ruanda y superará este problema mediante la promulgación de una ley de emergencia.

Sunak no se detuvo ahí y declaró que, una vez aprobada esta ley, no permitirá que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos bloquee los vuelos a Ruanda.

El Tribunal Supremo señaló en su declaración de hoy que "en consecuencia, a menos y hasta que se subsanen las deficiencias en los procesos de asilo, el envío de solicitantes de asilo a Ruanda será ilegal de conformidad con la sección 6 de la Ley de Derechos Humanos de 1998. Porque esto supondría una violación del artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que prohíbe la tortura y los tratos inhumanos o degradantes", indicando así que Ruanda no es un tercer país seguro.

SUNAK CRITICÓ LA DECISIÓN

En su discurso, Sunak declaró abiertamente que no reconocerá la decisión del Tribunal Supremo al decir: "Hoy anuncio que daremos un paso extraordinario y pondremos en marcha una legislación de 'emergencia'. Esto permitirá al Parlamento confirmar que Ruanda es segura con nuestro nuevo acuerdo. Esto evitará que las personas retrasen aún más los vuelos creando desafíos sistemáticos en nuestros tribunales nacionales".

El primer ministro añadió: "Todavía podemos enfrentarnos a objeciones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Revisemos las relaciones internacionales para eliminar los obstáculos en nuestro camino. Ahora, permítanme decirles a todos esto: no permitiré que un tribunal extranjero bloquee estos vuelos", dejando claro que tampoco reconocerá las decisiones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

El primer ministro británico subrayó además su determinación de enviar a los inmigrantes a Ruanda al afirmar: "Si el Tribunal Europeo de Derechos Humanos decide intervenir en contra de los deseos claros del Parlamento, ¡no elegiré el camino fácil! Estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario. Según el derecho internacional vinculante, Ruanda es un país considerado seguro".