Represalia de Rusia contra Alemania: plazo hasta el 18 de septiembre para el Consulado General en San Petersburgo
Moscú ha respondido a la decisión de Berlín de cerrar el Consulado General de Rusia en Bonn; se ha otorgado un plazo a la representación alemana en San Petersburgo.
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La tensión diplomática entre Rusia y Alemania se ha intensificado con un nuevo paso recíproco. En respuesta a la decisión de Berlín de cerrar el Consulado General de Rusia en Bonn, el gobierno de Moscú ha exigido que el Consulado General de Alemania en San Petersburgo cese sus actividades.
Según el comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, se ha otorgado al consulado alemán un plazo hasta el 18 de septiembre. En la declaración se especifica que el personal de la representación también debe abandonar Rusia antes de esa fecha.
El trasfondo de esta tensión se remonta al hallazgo, el 4 de agosto, de un dron que supuestamente transportaba un artefacto explosivo en el aeropuerto de Leipzig-Halle, en Alemania. El gobierno alemán, argumentando que los hallazgos de la investigación apuntan a Rusia, había anunciado una serie de medidas contra Moscú.
LOS PASOS DE BERLÍN Y LA RESPUESTA DE MOSCÚ
Entre las decisiones anunciadas por Berlín se encuentran el cierre del Consulado General de Rusia en Bonn a partir del 18 de septiembre, la rescisión del contrato relativo a la Casa Rusa en Berlín, el endurecimiento de los controles de entrada para los ciudadanos rusos y el aumento de la presión sobre los buques de la llamada "flota en la sombra" de Rusia.
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, reaccionó con duras palabras hacia Berlín, afirmando que Alemania tiene a Moscú en el punto de mira. Lavrov declaró: "Nos culparon sin investigar los hechos. Este es el comienzo de una guerra real".
Las contramedidas de Moscú no se limitaron únicamente a la representación diplomática. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia informó que los centros del Instituto Goethe en Rusia también deben cesar sus actividades. Se dio a los empleados del instituto un plazo hasta el 13 de septiembre para abandonar el país.
La parte rusa responsabilizó a Berlín de la nueva tensión en las relaciones bilaterales. En el comunicado se subrayó que el gobierno de Alemania será responsable de las consecuencias que se deriven de las decisiones tomadas.