Revelados los dos países contra los que Putin planeaba una guerra: se filtraron documentos secretos

El periódico británico Financial Times publicó documentos militares rusos que revelan hechos impactantes. Según estos archivos secretos, el líder ruso Vladimir Putin se preparaba para una posible guerra contra Japón y Corea del Sur.

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Según informa Ntv, en los nuevos documentos filtrados se revela que el gobierno ruso planeaba una guerra contra dos países en los últimos años. Los documentos militares secretos pusieron de manifiesto que el líder ruso Vladimir Putin se preparaba para una posible guerra contra Japón y Corea del Sur.

En los documentos filtrados se encuentra una lista de 160 objetivos, entre los que se incluyen instalaciones nucleares. Entre los objetivos, además de centros militares, también figuran infraestructuras civiles como puentes y túneles.

Los expertos interpretan estos planes como un intento de dificultar la movilización y el reagrupamiento de las tropas enemigas en caso de guerra.

Los documentos también muestran cuán cuidadosamente planifica Rusia sus listas de objetivos y cómo ha puesto a prueba repetidamente los sistemas de defensa aérea de sus vecinos.

SE ESTABA PREPARANDO PARA UNA POSIBLE GUERRA

En los documentos se reveló que Moscú se preparaba para una posible guerra contra Japón y Corea del Sur entre los años 2013 y 2014. 

Los documentos contienen listas detalladas de objetivos para una posible guerra contra dos países críticos.

Entre estos objetivos se incluyen tanto instalaciones militares como civiles, incluidas centrales nucleares y otras infraestructuras críticas.

LOS OBJETIVOS DE PUTIN FIGURAN EN LOS DOCUMENTOS FILTRADOS

Los documentos, provenientes de una colección más amplia de 29 archivos militares secretos, fueron producidos originalmente para el entrenamiento de oficiales rusos. Se considera que los documentos siguen siendo relevantes para la estrategia rusa.

Entre los objetivos que figuran en los documentos filtrados se encuentran centros de mando militar, instalaciones de radar y bases de las fuerzas aéreas y navales.

Las infraestructuras civiles, como túneles, puentes y centrales eléctricas, incluidas las instalaciones nucleares, también se encuentran entre los objetivos.

EN EL PUNTO DE MIRA DE LOS MISILES RUSOS

Los expertos interpretan estos planes como un intento de dificultar la movilización y el reagrupamiento de las tropas enemigas en caso de guerra.

Las instalaciones industriales importantes de Corea del Sur, como las fábricas de acero y las plantas químicas, también son blanco de los misiles rusos.

LOS TEMORES REGIONALES DE LOS RUSOS

Estos documentos muestran que los planificadores militares rusos temían que, en caso de un conflicto con la OTAN, pudieran verse en peligro debido a los ataques de Estados Unidos y sus aliados regionales.

Los planes también demuestran el exceso de confianza de Rusia en sus capacidades militares.

¿SON LOS MISILES RUSOS TAN POTENTES COMO SE AFIRMA?

Por ejemplo, los documentos prevén un ataque a una estación de radar japonesa utilizando un misil de crucero Kh-101.

Sin embargo, los expertos dudan de que estos misiles sean tan potentes como se describe en los documentos.

Las debilidades del sistema quedaron expuestas durante la guerra en Ucrania: los misiles pueden ser detectados fácilmente por los sistemas de radar y, a menudo, no logran alcanzar sus objetivos con suficiente precisión.

ATAQUES CUIDADOSAMENTE PLANIFICADOS

Los documentos también muestran cuán cuidadosamente planifica Rusia sus listas de objetivos.

Por ejemplo, los registros contienen estimaciones precisas sobre la potencia explosiva necesaria para perforar la defensa de los búnkeres de mando y control de Corea del Sur.

Se observa que en las listas también se anotan detalles como el tamaño de las instalaciones y sus posibles capacidades.

SE REALIZÓ UN VUELO DE RECONOCIMIENTO DE 17 HORAS

Los documentos también muestran que Rusia ha puesto a prueba repetidamente los sistemas de defensa aérea de sus vecinos.

Por ejemplo, el 24 de febrero de 2014, dos aviones de combate rusos despegaron de una base en el Lejano Oriente y realizaron un vuelo de 17 horas alrededor de Corea del Sur y Japón para observar las reacciones de estos países.