Robo de rocas lunares en la NASA: Un gesto romántico que terminó en un crimen internacional
El robo ocurrido en el centro de alta seguridad de la NASA se convirtió en un escándalo internacional tras el hurto de rocas lunares.
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En 2002, Thad Roberts, quien trabajaba como pasante en la NASA, ideó un plan inusual para cumplir su promesa de regalarle la Luna a su novia. Roberts, que estaba destinado en el Centro Espacial Johnson, entró a escondidas en la caja fuerte donde se guardaban las rocas lunares traídas de las misiones Apolo, con la ayuda de otra pasante, Shae Saur.
El dúo robó un total de 7 kilogramos de rocas lunares y huyó del lugar. Se estima que el valor de las piedras sustraídas es de 21 millones de dólares.
Tras el robo, Roberts y su novia extendieron las piedras robadas sobre una cama. El caso adquirió una dimensión internacional cuando las piedras fueron puestas a la venta en el sitio web de un club de mineralogía en Bélgica. Las rocas lunares fueron listadas con precios que oscilaban entre los 2.000 y los 8.000 dólares por gramo.
Un coleccionista de rocas belga se percató de la situación y dio aviso al FBI. El FBI se puso en contacto con Roberts y su equipo bajo la identidad de compradores falsos. El equipo, que puso las piedras a la venta bajo el seudónimo de "Orb Robinson", fue capturado en una operación organizada por agentes del FBI. La operación se llevó a cabo en el 33.º aniversario del alunizaje del Apolo 11.
Tras el robo, las rocas lunares sustraídas quedaron inutilizables para fines científicos debido a que no fueron conservadas adecuadamente. Además, también resultaron dañadas las notas manuscritas de un científico, acumuladas durante casi 30 años, que se guardaban en la caja fuerte de la NASA. Thad Roberts fue condenado a 8 años y 4 meses de prisión en 2003 y fue puesto en libertad en 2008. Tras su liberación, volvió a aparecer ante la opinión pública escribiendo libros sobre física teórica.