Rusia inicia ejercicios nucleares en el punto álgido de la tensión con la OTAN

Moscú lleva a cabo ejercicios nucleares a gran escala, incluyendo Bielorrusia, en días en los que las relaciones con Occidente se han tensado aún más debido a la crisis en Ucrania. El ejercicio incluye un escenario para elevar al máximo nivel la preparación para el combate de las armas nucleares.

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El Ministerio de Defensa de Rusia compartió nuevas imágenes sobre los ejercicios nucleares integrales iniciados en el país y en territorio bielorruso. En dichas imágenes, se observa cómo los sistemas de misiles móviles Iskander-M son equipados con ojivas nucleares y trasladados a posiciones de lanzamiento, mientras los vehículos se desplazan en convoyes a través de terreno natural y de forma camuflada.

En una declaración realizada por las autoridades militares, se indicó que el ejercicio comenzó el martes y durará tres días, subrayando que el tema principal es poner a las unidades en el nivel más alto de preparación para el uso de armas nucleares.

Se informó que el ejercicio se lleva a cabo tanto en varias regiones de Rusia como con fuerzas desplegadas en Bielorrusia. En este contexto, se señaló que los procedimientos de lanzamiento de las armas nucleares tácticas rusas situadas en territorio bielorruso también se ensayarán como parte del ejercicio.

Se supo que un total de 64 mil soldados, más de 200 rampas de lanzamiento de misiles, 140 aviones militares, 73 buques de guerra y 13 submarinos participan en el ejercicio.

Las imágenes compartidas reflejan momentos en los que los convoyes de las fuerzas rusas transportan ojivas mientras avanzan por zonas boscosas bajo medidas de seguridad y son enviados a los puntos de lanzamiento. Además, se informó que las ojivas transportadas pueden ser tanto nucleares como convencionales, y que los sistemas Iskander-M tienen la capacidad de transportar este tipo de ojivas con un alcance de aproximadamente 500 kilómetros.

Este ejercicio, que tiene lugar mientras continúa la guerra en Ucrania y en un ambiente donde las relaciones entre la OTAN y Moscú se han tensado aún más, es interpretado por los expertos militares como un intento de Rusia de demostrar su capacidad de disuasión nuclear ante Occidente.