Se dejó morder por serpientes durante años y se convirtió en una fuente de inspiración
La inmunidad adquirida por una persona en EE. UU. tras inyectarse veneno de serpiente durante 18 años y dejarse morder deliberadamente por algunas especies venenosas ha servido de inspiración para que los científicos desarrollen un nuevo antídoto eficaz contra múltiples especies.
AA
Según informa la BBC, un hombre llamado Tim Friede, residente en el estado de Wisconsin, realizó un estudio sobre antídotos inyectándose veneno de serpiente a sí mismo durante 18 años.
Como resultado de los estudios realizados por científicos sobre el sistema inmunológico de Friede, se desarrolló una fórmula de antiveneno que, según se indica, es eficaz contra 19 especies diferentes de serpientes venenosas.
Aunque el antiveneno desarrollado hasta ahora solo se ha probado en ratones, los investigadores señalan que podrían pasar varios años antes de pasar a los ensayos en humanos.
Jacob Glanville, inmunólogo que forma parte del equipo de investigación, declaró: "La experiencia de Tim en este campo es única. Durante más de 17 años, intentó adquirir inmunidad con muchas especies de serpientes venenosas de diferentes continentes y mantuvo registros meticulosos durante este proceso".
Glanville también subrayó que este método no es recomendable en absoluto, advirtiendo que "el veneno de serpiente es peligroso".
Por su parte, Peter Kwong, de la Universidad de Columbia, señaló que el estudio tiene dos aspectos importantes: "En primer lugar, podríamos tener una combinación de antídotos que podría desarrollarse en pocos años. En segundo lugar, demuestra el gran potencial que tiene el sistema inmunológico humano".
Tim Friede señaló que ha sentido interés por los reptiles y los animales venenosos desde su infancia, que comenzó a inyectarse veneno inicialmente por "simple curiosidad" y que, posteriormente, se dio cuenta de que esta experiencia podría ayudar a otros.
Steven Hall, farmacólogo de venenos de serpiente en la Universidad de Lancaster (Reino Unido), calificó el método de "muy creativo e impresionante", y afirmó que los anticuerpos de origen humano podrían generar menos efectos secundarios en comparación con los antídotos obtenidos tradicionalmente de los caballos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 110 mil personas mueren cada año debido a mordeduras de serpiente.
Por otro lado, la producción tradicional de antídotos se realiza inyectando veneno a grandes mamíferos para obtener anticuerpos, un proceso que resulta costoso y que, al ser específico para cada especie, puede tener un alcance limitado.