Se informa que 42 reservistas israelíes se niegan a 'luchar en Gaza'
La prensa israelí informa que 42 reservistas firmaron una carta en la que se niegan a "prestar servicio en la Franja de Gaza". En la misiva, declararon: "Los seis meses que participamos en la guerra nos demostraron que la operación militar por sí sola no traerá de vuelta a los secuestrados (rehenes israelíes). No regresaremos al servicio militar en Gaza, incluso si tenemos que pagar el precio por nuestra postura".
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Según un informe del periódico Haaretz, 42 reservistas que sirven en el Ejército de Israel firmaron a finales de mayo una carta en la que se niegan a cumplir con sus deberes militares por primera vez desde el inicio de los ataques contra Gaza.
Los soldados israelíes, 10 de los cuales firmaron con sus nombres completos y el resto con las iniciales de sus nombres, declararon en la carta: "Los seis meses que participamos en la guerra nos demostraron que la operación militar por sí sola no traerá de vuelta a los secuestrados (rehenes israelíes). No regresaremos al servicio militar en Gaza, incluso si tenemos que pagar el precio por nuestra postura".
Los soldados israelíes, al afirmar que rechazan las operaciones terrestres del Ejército de Israel en la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, que se llevan a cabo desde el 7 de mayo, señalaron: "Este ataque, además de poner en peligro nuestras vidas y las de los inocentes en Rafah, no traerá de vuelta vivos a los secuestrados (rehenes israelíes). ¿Rafah o los secuestrados? Nosotros elegimos a los secuestrados".
Los soldados que se niegan a luchar en Gaza declararon: "Por esta razón, tras la decisión de entrar en Rafah a costa de un acuerdo de intercambio de prisioneros, nosotros, reservistas hombres y mujeres, informamos que nuestra conciencia no nos permite ignorar la vida de los secuestrados y romper otro acuerdo".
Se registró que 16 de los soldados que firmaron la carta sirven como reservistas en la unidad de inteligencia del ejército, 7 en el Comando del Frente Interno, 2 en fuerzas especiales, y el resto en unidades blindadas, de ingeniería y de infantería.
Tal Varidi, un reservista de 28 años que trabaja como profesor y firmó la carta, declaró que "se uniría al ejército si fuera llamado para servir en el norte de Israel (en la frontera con el Líbano), pero que no volvería a luchar en Gaza".
Varidi, quien expresó su malestar por el hecho de que Israel lanzara una ofensiva terrestre en Rafah en lugar de llegar a un acuerdo de intercambio de prisioneros, dijo: "Después de que comenzó la operación en Rafah, me di cuenta de que esto iba más allá de lo que consideraba moralmente correcto; esto no tiene justificación".
Yofel Garin, un reservista de 26 años de la Brigada de Paracaidistas del ejército israelí, expresó que incluso antes del 7 de octubre de 2023 tenía dudas sobre si continuar o no con el servicio de reserva debido a su oposición a la ocupación y a las políticas de Israel en Cisjordania.
Garin señaló que el 8 de octubre de 2023 dejó de lado sus dudas morales y aceptó servir en el ejército.
Al relatar que los soldados israelíes quemaban las casas de los palestinos, Garin afirmó que cuando su comandante de escuadrón dio la orden de quemar una casa en la que se encontraban palestinos, el Ejército de Israel cruzó una línea roja y llegó el momento de abandonar el ejército.
Garin expresó: "Hablé con el comandante e intenté entender el motivo, preguntándole: '¿Era la casa de un miembro de Hamás?'. El comandante respondió: 'La casa debe ser quemada para que no quede equipo militar y para que no se revelen los métodos de combate del ejército'".
El reservista israelí añadió que no quedó convencido por la respuesta de su comandante.
Por su parte, Michael Ofer Ziv, un reservista israelí de 29 años, relató que sintió confusión cuando vio a los aviones de combate israelíes bombardeando Gaza mientras estaba en el cuartel general.
Ziv evaluó: "Es muy difícil determinar qué está justificado y qué no. En la guerra, 30 mil personas no mueren directamente, pero la mayoría queda bajo los escombros en los bombardeos aéreos. Lo que está ocurriendo es fuego indiscriminado".
El reservista israelí Ziv afirmó que se dio cuenta de cuántos civiles podría matar cada bomba que veía.
Al señalar que el Ejército de Israel puede "hacer cualquier cosa" para alcanzar objetivos como "acabar con Hamás y traer de vuelta a los rehenes", Ziv dijo: "Quemar edificios sin necesidad operativa es contrario a las órdenes militares y a los valores del ejército israelí. Pero los edificios ya están siendo volados y destruidos".
El Ejército de Israel había anunciado que había llamado a 360 mil reservistas tras iniciar sus ataques contra Gaza.
En los ataques que Israel ha llevado a cabo en la Franja de Gaza desde el 7 de octubre, han muerto 37 mil 658 palestinos, incluidos al menos 15 mil 694 niños y 10 mil 279 mujeres, y 86 mil 237 personas han resultado heridas.
Mientras se informa que todavía hay miles de muertos bajo los escombros, la infraestructura civil también está siendo destruida al atacar hospitales e instituciones educativas donde se refugia la población.