Tamas Sulyok es el nuevo presidente de Hungría
El Parlamento de Hungría ha elegido al presidente del Tribunal Constitucional, Tamas Sulyok, como nuevo presidente del país, tras la dimisión de la anterior presidenta, Katalin Novak, a raíz del escándalo por un indulto relacionado con un caso de abuso infantil.
İHA
En Hungría, Tamas Sulyok, presidente del Tribunal Constitucional y apoyado por el partido gobernante Fidesz, liderado por el primer ministro Viktor Orban, ha sido elegido presidente en la votación celebrada en el parlamento. En la elección, en la que participaron un total de 146 diputados, Sulyok obtuvo una gran victoria al recibir 134 votos. Según los resultados de la votación, 5 diputados votaron en contra y 7 votos fueron declarados nulos. En el Parlamento de Hungría, que cuenta con 199 escaños, gran parte de la oposición mostró su rechazo al no participar en la votación.
INTENSAS CRÍTICAS DE LA OPOSICIÓN
El domingo se celebró una manifestación en el país, apoyada por cuatro partidos de la oposición que exigían que la elección presidencial se realizara mediante sufragio directo. Esta protesta fue considerada como un reflejo de la tensión en el ambiente político de Hungría.
LA PROMESA DE TRANSPARENCIA DE SULYOK
El recién elegido presidente, Tamas Sulyok, prometió transparencia en cuanto a los indultos y condecoraciones presidenciales durante su discurso en la ceremonia de toma de posesión. El mandato de Sulyok, de 67 años, será de cinco años y, al finalizar este periodo, tendrá derecho a presentarse a un segundo mandato. La ceremonia de investidura se llevará a cabo el 5 de marzo.
DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL A LA PRESIDENCIA
Tamas Sulyok fue nombrado juez del Tribunal Constitucional en 2014 y, dos años después, ascendió a la presidencia del tribunal. Conocido por la experiencia adquirida a lo largo de su carrera profesional y académica, Sulyok será una figura clave para afrontar los desafíos que enfrenta el país en su nuevo cargo.
LA DIMISIÓN DE LA ANTERIOR PRESIDENTA NOVAK
La predecesora de Sulyok, la expresidenta Novak, dimitió de su cargo el 10 de febrero después de que se descubriera que entre los presos indultados se encontraba una persona implicada en un escándalo de abuso infantil en un orfanato estatal. Este suceso generó un serio debate en Hungría y dañó la reputación de la institución presidencial.