¿Es el 'trigo pendiente' una solución? Continúan las reacciones contra Bahçeli
El "Proyecto de 9 Gülek de Trigo Pendiente" iniciado por el líder del MHP, Devlet Bahçeli, ha puesto de manifiesto una vez más el problema agrícola en Turquía. Baki Remzi Suiçmez, presidente de la Cámara de Ingenieros Agrónomos, señaló que los agricultores ya se están retirando de la producción y subrayó que este tipo de proyectos no resolverán el problema.
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El "Proyecto de 9 Gülek de Trigo Pendiente", iniciado por el presidente del MHP, Devlet Bahçeli, con el objetivo de apoyar a los agricultores y a los ciudadanos de bajos ingresos, ha generado controversia. Baki Remzi Suiçmez, presidente de la Cámara de Ingenieros Agrónomos, afirmó que el proyecto no será una solución a los problemas estructurales de la agricultura y señaló que esperar apoyo de los agricultores es una señal de que las políticas agrícolas han fracasado.
Suiçmez destacó que los costes de producción en Turquía son elevados y que los apoyos agrícolas son insuficientes, expresando que el agricultor ya está aplastado bajo los costes y se está retirando de la producción. Al señalar que en un periodo de altas tasas de inflación los apoyos otorgados a los agricultores siguen siendo bajos, Suiçmez indicó que las políticas de compra de trigo de la Oficina de Productos del Suelo (TMO) también dejan al productor en una situación difícil.
'LA SOLUCIÓN ESTÁ EN LAS POLÍTICAS DE PRODUCCIÓN'
Suiçmez, quien afirmó que existen muchos interrogantes sobre el proyecto, planteó las siguientes preguntas: "¿Dónde se almacenará el trigo recolectado? ¿Qué panaderías convertirán este trigo en pan y a qué precio se venderá?". Al enfatizar que la verdadera solución es incentivar al agricultor a producir, realizar reducciones concretas en los insumos agrícolas y aumentar el apoyo al productor, Suiçmez dijo que las políticas agrícolas actuales deben ser reorganizadas.
Suiçmez señaló que los problemas en la producción agrícola no se limitan solo al trigo, y expresó que los productores también se encuentran en una situación difícil en productos alimenticios básicos como la carne, la leche, las verduras y las frutas. Al señalar que las políticas agrícolas deben ser reorganizadas para proteger tanto al productor como al consumidor, Suiçmez concluyó: "Este tipo de proyectos pueden crear conciencia, pero las soluciones reales solo son posibles corrigiendo las políticas de producción".