Mensaje de Numan Kurtulmuş sobre el 12 de septiembre: 'Ha llegado el momento de deshacerse de la Constitución de 1982'

El presidente de la Gran Asamblea Nacional de Turquía (TBMM), Numan Kurtulmuş, declaró: "Cada golpe de Estado ha quedado grabado en la memoria como una gran traición que hizo retroceder a Turquía en todos los ámbitos. Ha llegado el momento de dejar atrás las huellas de los golpes y deshacerse de la Constitución de 1982, uno de los mayores vestigios de las épocas golpistas".

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El presidente de la Gran Asamblea Nacional de Turquía (TBMM), Numan Kurtulmuş, en una declaración realizada a través de su cuenta de redes sociales con motivo del 44.º aniversario del golpe militar del 12 de septiembre, señaló que el golpe del 12 de septiembre de 1980 ha ocupado su lugar en la historia como una de las mayores traiciones contra la democracia, al abrir profundas heridas en la memoria de la querida nación.

La publicación de Kurtulmuş es la siguiente:

"El presidente de la TBMM, Numan Kurtulmuş, en el mensaje compartido en su cuenta de redes sociales con motivo del aniversario del golpe del 12 de septiembre de 1980, señaló lo siguiente:

"El golpe del 12 de septiembre de 1980 ha ocupado su lugar en la historia como una de las mayores traiciones contra nuestra democracia, al abrir profundas heridas en la memoria de nuestra querida nación.

En aquellos días oscuros, la voluntad de nuestra nación fue ignorada y los derechos y libertades de nuestros ciudadanos fueron usurpados.

Las ilegalidades, los juicios injustos, las torturas y las ejecuciones vividas tras el golpe han afectado profundamente nuestra conciencia social.

Este periodo oscuro es uno de los ejemplos más dolorosos de lo que se puede enfrentar cuando uno se aleja de la democracia.

El golpe del 12 de septiembre fue también un intento de intervención imperialista que apuntaba a la independencia de nuestro país.

Este periodo golpista, que hizo retroceder a Turquía durante años en términos económicos, políticos y sociales, fue el resultado de intervenciones internas y externas realizadas con el objetivo de oscurecer el futuro de nuestro país.

Este proceso, que trajo consigo la polarización social, la restricción de las libertades y la sombra de la tutela militar, también dañó el sentido de autoconfianza de nuestra nación al ignorar el estado de derecho.

Los daños causados por los golpes de Estado a nuestro país no se limitaron a pérdidas políticas y económicas, sino que también obstaculizaron la reconciliación social y la maduración democrática.

Cada golpe de Estado ha quedado grabado en la memoria como una gran traición que hizo retroceder a Turquía en todos los ámbitos.

Ha llegado el momento de dejar atrás las huellas de los golpes y deshacerse de la Constitución de 1982, uno de los mayores vestigios de las épocas golpistas.

Al igual que los costos sociales, políticos y económicos del 12 de septiembre fueron superados con la determinación de nuestra nación, ahora nuestra mayor tarea es arrojar la constitución golpista al basurero de la historia y redactar una constitución democrática, civil, inclusiva y libertaria que refleje plenamente la voluntad de nuestra nación.

Solo una constitución así puede garantizar un entorno que abrace a todos los sectores de la sociedad, donde nadie sea marginado y donde el estado de derecho esté plenamente asegurado.

Una constitución basada en la democracia participativa, que garantice los derechos y libertades humanos, y que asegure la reconciliación social y la justicia, es la mayor garantía para que nuestro país avance hacia el futuro en paz y seguridad.

El mañana fuerte, justo y democrático de Turquía no se construirá con constituciones golpistas, sino con una nueva constitución moldeada por la voluntad nacional.

Turquía debe ser un país democrático donde nunca más se vivan golpes de Estado.

Construir una Turquía moldeada por la voluntad nacional, y no por constituciones golpistas, es nuestra deuda con la democracia y con las generaciones futuras.

En esta ocasión, recordamos con respeto a todos nuestros ciudadanos que perdieron la vida, fueron juzgados injustamente, sufrieron torturas y vieron sus derechos arrebatados durante los despiadados procesos del golpe del 12 de septiembre, y reiteramos nuestra promesa de continuar nuestra lucha por la democracia, las libertades y nuestros valores, sin olvidar las heridas que este periodo oscuro abrió en nuestra memoria social."